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What do you do for the money Honey


Estos días he comenzado a construir mi calendario de carreras para los próximos meses. Por ahora nada de retos estratosféricos sino mucha carrera corta, principalmente de montaña o de perfil que no invite a marca personal. Aunque el asfalto es y será mi principal terreno de entrenamiento, introducir esfuerzos que utilizan músculos diferentes creo que es la decisión correcta ahora. Lo fácil es continuar haciendo aquello que dominas, lo difícil pasarte a un terreno que entrenas poco y que te cuesta mucho más. En la variedad está el placer y la mejora.

Ha coincidido también estos días que he leido un interesante artículo de The Guardian sobre las maratones más caras del mundo. Se puede ver en este enlace. No hay que tener mucha imaginación para saber que la maratón más cara es la de Nueva York, y eso sin tener en cuenta los gastos de viaje. Según el artículo de The Guardian, el dorsal para correr Nueva York te costará más de 300€. De ahí para abajo tenemos la Honolulu Marathon (208€), Boston (204€), Chicago (190€), Los Angeles (186€), Orlando (186€) y así hasta cerrar el top ten con Estocolmo y la Marine Corps con 114€. 

Es bastante obvio que se está produciendo una concentración en ciertas maratones que cada vez se hacen más grandes mientras otras se estancan. Cuando comiences a ver sorteos, listas de espera, cierre de inscripciones en tiempo récord, asústate. El organizador siempre cobrará los que el corredor esté dispuesto a pagar y estos fenómenos sólo indican que los precios continuarán subiendo. En España es fácil de anticipar que maratones como Sevilla, Valencia o Barcelona continuarán subiendo sus precios en los próximos años.

Adquirimos un artículo o servicio porque después de hacerlo somos más felices. Esa es la lógica de toda compra racional. Esos corredores que cuando empiezan "se apuntan a todo lo que se menea" es porque están en plena luna de miel runner y con cada dorsal son más y más felices. Pero hay un momento de madurez donde uno empieza a seleccionar objetivos, no necesitas colgarte un dorsal cada fin de semana para ser feliz corriendo. Compites menos (aunque entrenas más), te preparas mejor las carreras y obtienes tu dosis de endorfinas más espaciadamente.

Y existe una tercera etapa que creo que es donde estoy entrando. Una vez has decidido elegir mejor tus objetivos, llegas a la conclusión de que eres feliz simplemente corriendo y que una salida con los amigos a correr, o un entrenamiento de trail puede hacerte tanto o más feliz que una carrera. Supongo que este estado zen-runner dura hasta que te ponen delante algún objetivo atractivo, pero mientras eso ocurra, mis próximos meses van a ser mucho de carreras pequeñas donde el retorno por lo que pagas es muy alto, no en bolsa del corredor, sino en experiencia.

Habrá más carreras de las que consideramos humildes, de esas de 300 corredores donde te tratan fenomenal, que de esas que se ponen de moda y que cierran inscripciones en tiempo récord. Y es que por el momento no estoy dispuesto a cualquier cosa por el dinero. 

 

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Barcelona Maratón 2015, mi crónica


No hay carrera en asfalto que te deje las sensaciones de la maratón. Los meses de entrenamiento, la incertidumbre, las diferentes sentimientos de la carrera, el estallido de felicidad final. Cualquier otra distancia menor se ha convertido en un divertimento, en eso que haces mientras piensas en la siguiente maratón. 

El día previo

Apenas 24 horas en Barcelona para correr mi maratón número 14 y aseguro que esta ha sido muy especial, probablemente la más especial hasta el momento. Desde la misma llegada al aeropuerto donde te va a buscar un histórico del Running local, el "Abuelo Runner" hasta el momento donde tienes que salir a toda prisa al terminar la carrera cual Cenicienta porque tu avión se marcha, todo ha sido una magnífica experiencia que me llevo conmigo.

Apenas un par hora después de llegar a Barcelona ya estoy en la Feria del Corredor, una feria a lo grande, digna de una de las maratones más importantes de Europa como es Barcelona. Allí me encuentro con Joan y David Aouita de La Bolsa del Corredor, gente magnífica. Al rato vuelvo a salir porque hemos quedado un grupo de clásicos blogueros en una de las grandes columnas venecianas que enmarcan la preciosa salida de la Marató. En pocos minutos llega Gemma Boix con su familia, Ana Bailón, Miguel "corre corriendo", Manuel Tintoré, Halfon y su mujer y el Abuelo Runner. A algunos ya los conocía en persona y a otros era la primera vez, lo cual me generaba muchísima ilusión. Sin embargo, después de seguir sus aventuras durante tantos años, casi era como si los hubiera visto el día anterior. La familia bloguera unida se mantiene unida. 

Llovía, hacía algo de frío y el cielo amenzaba tormenta. A un profano le parecía que a la mañana siguiente ibamos a mojarnos, pero la predicción meteorológica indicaba que las nubes se irían de madrugada, como así fue. Tras un largo paseo por la Feria me despido de todos en dirección al hotel, no sin antes tener un feliz encuentro con David de "blog maldito" y Mon de "Último cajón". La tarde había sido un éxito, ahora sólo quedaba que lo fuera la mañana siguiente.

La carrera

A las 8.30 se daba la salida. Los que corríamos habíamos quedado a las 7.15 y tenía que darme prisa si quería estar a la hora porque el desayuno del hotel abría a las 7. Desde minutos antes de que abrieran la puerta del comedor aquello estaba lleno de maratonianos en mi misma situación. Un italiano se pone nervioso y aporrea la puerta minutos antes de las 7 y consiguió que nos abrieran y ganar unos minutillos para llegar a tiempo al encuentro. Allí nos encontramos algunos amigos de Las Palmas como Jose Yanez y Fran Expósito, Miguel, Halfon, el "Abuelo Runner" que haría de voluntario en un avituallamiento, el gran Isidro y tendría la oportunidad de desear suerte en persona Angel "Contador de kilómetros", lo cual completaría mi lista de encuentros deseados en Barcelona.

Abuelo Runner, servidor, Miguel e Isidro

Con El gran Angel "Contador de kilómetros" y Fran

 

Después del chute de motivación que te da saludar a toda esta buena gente, directos al arco de salida. Cada uno a su cajón según sus objetivos. El mío el cajón de 3:15-3:30. Mi objetivo era bajar de 3:20 y de paso hacer marca personal. Siempre he pensado que para que te salga una buena maratón deben cumplirse cuatro condiciones:

1) Motivación
2) Entrenamiento
3) Condiciones adecuadas (sin viento, sin calor, etc) 
4) Estrategia correcta (salir más rápido de lo debido puede arruinar tu carrera, por ejemplo)


Las dos primeras las tenía, el día a pesar de estar soleado estaba fresco y sin viento. Y la estrategia era la siguiente: Tenía que pasar la Media silbando pero sin alejarme del ritmo objetivo. En Múnich había pasado la Media sobre 1:38 y había sufrido en los últimos kilómetros. Aquí intentaría pasar un pelín más conservador, más hacia el 1:39, y luego tomaría el control de la carrera si me veía con fuerzas. Además, el perfil de la Maratón de Barcelona es menos favorable en la primera Media, razón de más para ser conservador. 

Comienza la carrera. Hemos salido en oleadas lo cual hace que no haya demasiado problema para correr. Estamos en la Champions de las maratones, calles amplias, avituallamientos cada 2.5 kms que hace que si se te pasa uno no te hundas, perfectamente señalizada, avituallamientos todos con isotónica, geles en dos puntos, voluntarios que saben lo que tienen que hacer y se sitúan por delante de las mesas con brazos extendidos y siempre con una sonrisa. A nivel de carrera en sí, completamente impecable. 

Los primeros 7 kilómetros son hacia arriba en buena medida. Corro fluido y por mi cabeza sólo pasa un pensamiento "no te quemes en este tramo que lo pagas muscularmente al final". Voy a un ritmo algo por encima de 4:45 min/km. El primer parcial de 5K sería el más lento de mi carrera, como mandan los cánones. Manteniendo el glucógeno casi intacto.

Esta vez creo que elegí bien la música de carrera, mucho Rock motivador, nada de tonterías poperas. En el kilómetro 7, coincidiendo con el cambio de rasante donde comenzaría un tramo descendente, me suena "Rock Bottom" de UFO en directo. Sabía que tendría 12 minutos por delante de una de las más grandes canciones del Rock, pero me mantengo en mi ritmo. Soy un robot frío y calculador y no me dejo llevar por los que me pasan como flechas en este tramo de bajada. "Ya los cogeré. Criaturas".

Los parciales de 5K se mantienen muy constantes. Paso el 5-10 en 23:38, el 10-15 en 23:40, el 15-20 en 23:35. Todo muy constante a pesar de los cambios el el desnivel de la carrera. Se me han pasado los primeros 20 kilómetros muy rápido. Recreándome con la ciudad, la cantidad de gente que hay en la calle y alimentando mi hambre de kilómetros tras el tapering. Veo el arco del paso de la Media e intuyo que estaré algo por debajo de 1:40. El objetivo era el planteado, estoy en ritmo de hacer MMP pero tengo que aguantar este ritmo de 4:45 min/km. Me automotivo pensando "si has llegado hasta así en la parte menos favorable, ahora sabes lo que tienes que hacer, toma el mando de la carrera". Era hora de dar algo de alegría a las piernas, gradualmente, aún quedaba mucho.

Isidro me había comentado que después de la Media había muchos kilómetros que picaban hacia abajo. El ipod comienza a "hablarme" enviándome señales de que acelere mediante temazos que no paran de saltar uno tras otro. Hago el parcial 20-25 en 22:53, el más rápido hasta el momento en una muestra de que voy a por la carrera.

Continúo aguantando bien, cada vez adelanto a más gente sin la sensación de ir extenuado. Llego al kilómetro 30 y no hay signos de decadencia muscular. El muro no aparece. Estamos en zona costera donde hay algo menos de animación y el calor comienza a aumentar. Llegados a este punto la concentración es máxima, no oigo a Mon que me grita en el km. 33. Ahora soy un Terminator.

Voy mejorando los parciales. Me convenzo de que la estrategia ha salido bien, no tengo malas sensaciones. Comienzo a hacer cábalas sobre qué ocurriría si peto y los kilómetros de aquí hasta el final me salen a 5 min/km. Me doy cuenta de que aún petando haría MMP, pero la carrera aún es muy larga y estamos en los kilómetros de la verdad. Todo se puede perder al final.

En el kilómetro 35 voy metiendo hachazos a todo el que se me pone por delante, voy acalorado por el sol radiante de toda la carrera. Luego vería que en la segunda Media pasaría del puesto 3124 al 2221 final, 900 puestos ganados en la segunda parte de la carrera. Concentración máxima y mis cálculos siguen indicándome que haré MMP, pero ojo cuidado que queda el terrible paralel.lel. Ya no hay grupos para ir juntos al mismo ritmo, el grupo soy yo. Tengo la sensación de ir adelantando a todo el mundo, y no porque vayan caminando sino porque me siento fuerte. Mirando los parciales, el tramo entre el kilómetro 35 y el 40 fue mi parcial más rápido de toda la carrera. Sobran las palabras, cuchillo entre los dientes, lo estoy dando todo.


Killer del asfalto

En el 40 llega el paralel.lel. Esta subida constante durante dos kilómetros me tenía algo asustado, pero a falta de dos kilómetros sé que ya no se me va a escapar. El ritmo en el paralel se ralentiza algo, pero no demasiado. Tengo gasolina suficiente para subirlo. El estómago me ha estado haciendo cosas raras desde el kilómetro 35 y rezo para que no me chafe la carrera como a veces me ha chafado los últimos kilómetros de una tirada larga. 



Estamos en el kilómetro 41. Se me está haciendo duro pero sigo subiendo. Me están dando ganas de vomitar por dar hasta la última gota de energía que llevo dentro. La gente hace un pasillo y te llevan en volandas. Lo voy a conseguir. Veo a Gemma que me sonríe y me anima, al equipo de la Bolsa del Corredor con el maestro Castilla. Miro hacia arriba y veo la Plaza de España que no llega. La gente sigue haciendo pasillo. Estoy convencido de que la llegada está a la derecha y casi sin darme cuenta ya estoy arriba, pero la llegada es a la izquierda! 


Subiendo el temible Paralel
Últimos 195 metros, miro el reloj y veo que le voy a rebajar un buen pedazo a mi marca. Manos arriba, gestos de alegría. Toda la energía de la carrera y de los últimos tres meses de entrenamiento se concentran en un único punto, dedos índices arriba. Hoy he ganado yo, MMP con 3:17:19. Le he recortado más de tres minutos a mi mejor marca anterior, todo en la segunda Media, corriendo en negativo de menos a más como los campeones. Primera Media en 1:39:57, segunda Media en 1:37:22

Epílogo


Con una inmensa alegría y bastante entero para como he acabado otras maratones de más calor, me voy directo a buscar mi bolsa en el guardarropas. De camino me encuentro a Isidro que también ha pulverizado su mejor marca anterior. Oliver, un chico que me reconoce por el blog (un saludo, amigo) nos saca unas fotos y salgo corriendo hacia el hotel. Un avión me espera.



Barcelona es una maratón muy recomendable. Como carrera es absolutamente impecable. Alrededor de la misma mejoraría el guardarropa y el avituallamiento final, simplemente. Es una carrera para repetir. Un perfil que no es llano completamente casi nunca pero que tiene kilómetros con perfil favorable que compensan las cuestas, pero que hay que leer bien la carrera. Cebarte en los primeros kilómetros de subida te puede arruinar el resto. Una famila bloguera/tuitera magnífica que hay en Barcelona, una maratón del más alto nivel, una ciudad preciosa para visitar. Una carrera absolutamente recomendable. 


MMP, ¿alguien lo dudaba?
  

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El plan caganer, semana 11 en revisión


A falta de un par de días más de entrenamiento con muy pocos kilómetros y algunos chispazos de calidad, doy por concluido el plan caganer. Es el plan número 14 de maratón que he seguido y he de admitir que me ha gustado. Ahora sólo queda ver los resultados, aunque ya se sabe que entrenar es condición necesaria pero no suficiente para hacer una buena carrera. Juegan otros factores como el clima, cómo estés ese día, la cabeza, etc.

Esta semana 11 ha sido la segunda de las tres de tapering. Le he dado una nueva vuelta de tuerca al recorte de kilómetros terminando la semana con sólo 51 kilómetros. Es más o menos lo que toca a estas alturas. Las grandes kilometradas de las semanas anteriores deben estar asimiladas.

La novedad esta semana ha sido un resfriado que me dejó KO tres días. Puede entrenar pero sin estar muy católico. A esto se ha sumado una infección en un dedo del pie que me generaba algunas molestias al caminar. Pero en el momento de escribir estas líneas estoy bien y nada de esto va a ser excusa para no rendir a plenitud.

Comencé la semana el martes con 14 kilómetros para continuar el día siguiente con el primer día de calidad que incluía 3x2000. No se me hizo demasiado duro aunque bien es verdad que a estas alturas uno levanta un poco el pie del acelerador por miedo a cualquier sobrecarga final.

El viernes un cochinero de 12 kilómetros y ayer domingo el último entrenamiento serio del plan que incluía 2x2000. En resumen, pocos kilómetros pero manteniendo calidad para no perder la forma.

Suerte echada. He entrenado bien, no me duele nada, he terminado el plan sin dolores. Ahora sólo queda que todo esto salga el domingo en Barcelona. Me aterra un poco el perfil que no es llano precisamente y hay que mantener control en el esfuerzo para no pagarlo al final. Espero que el entrenamiento salga en los últimos kilómetros y me ayude a completar el último tramo sin pérdida notable de tiempo. Allá vamos!

Así fue esta semana:

  • Martes: 14K
  • Miércoles (Q2): 3K + 3x2000 + 3K
  • Viernes: 12K
  • Domingo: 3K + 2x2000 + 6K
 Total kilómetros de la semana: 51
 

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El plan caganer, semana 10 en revisión


Termina la primera semana de tapering. Ya debemos saber todos que esta es una importante parte del entrenamiento. Llevamos semanas haciendo el burro y dando estrés al cuerpo día sí y día también con una importante carga de volumen. Ese entrenamiento está ya interiorizado y ahora esto consiste en llegar fresco al día de la carrera sin perder la forma.

No hay demasiado que podamos hacer ahora para mejorar nuestra forma física, pero sí para empeorarla. Así que el secreto está en bajar kilometraje pero no reducir la intensidad normal que nos toque cada día. Esto se debe a que la forma física se pierde antes con el volumen que con la calidad. Manteniendo la intensidad de los días de calidad evitamos perder forma al tiempo que reducimos kilometraje.

El primer paso de esta semana ha sido recortar kilómetros hasta situarme en un 70% aproximadamente del kilometraje máximo de la peak week del plan, para lo cual quité un día de entrenamiento saliendo sólo cuatro. El martes empecé la semana con 14 kilómetros EASY, sin mirar el reloj. Simple acumulación y trabajo aeróbico. Al día siguiente un 4x2000 que no me costó demasiado, trabajando ritmos de umbral y nada de hacer el animal. En un plan de maratón son pocas las veces que haces el animal a ritmos #aputotope, la mayoría de las veces trabajas tu ritmo de umbral que es el de Media Maratón o un poco inferior. Al ser una carrera aeróbica, lo interesante es que al final del plan tu umbral aeróbico sea menor que con el que partías, es decir si al principio corrías en aeróbico a 5 min/km, que ahora lo hagas a 4:55 min/km y para eso hay que hacer mucho trabajo de umbral y menos de VO2Max.

El viernes tercera salida de la semana y otros 14K sin demasiada historia. Los viernes es un día en el que sale menos gente a entrenar, y el hecho de no haber carreras locales importantes cerca hace que haya calma total en las zonas de entrenamiento. ¿Gente que entrena sólo cuando hay carrera cerca? ¿gente más inteligente que aplica períodos de descanso y no está todo el año machacando?

Y el domingo última tirada larga del plan. Esta vez tocaba trabajar ritmo de Maratón. Ocho kilómetros de salida y luego dos tandas de 6 kilómetros de ritmo Maratón más una serie de mil. Salió más rápido de lo que debía, buen test para saber que el día de la carrera debo controlarme porque en maratón los 5 kilómetros primeros cuentan igual que los cinco últimos y no hay que dejarse llevar por alegrías.

La semana quedó así:

  • Martes:14K
  • Miércoles: 3K + 4x2000 + 3K
  • Viernes: 14K
  • Domingo: 8K + 2x(6M + 1x1000) +1K  
 Total kilómetros de la semana: 65
 
 La próxima semana seguimos recortando, sin piedad
 
 

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Sean Penn y los maratonianos de Haití


El terremoto con epicentro en Albacete de esta semana me ha hecho recordar esta historia, una de esas ocasiones donde piensas que hay personas que valen mucho la pena. En Enero 2010 un terremoto completamente devastador asoló Haití, la parte más pobre de la isla La Española. La parte más desarrollada de la isla es la república Dominicana, muy conocida en España por las inversiones españolas en ese pais y la cantidad de turistas que la visitan cada año. El terremoto fue demoledor y murieron más de 300.000 personas. Otras 350.000 perosnas quedaron heridas y más de millón y medio perdieron sus casas en una de las más graves catástrofes humanitarias de la historia.

La ayuda humanitaria no se hizo esperar. Así, los paises de la zona, Estados Unidos, FMI, Banco Mundial, Cruz Roja, etc. se volcaron en ayudar aunque comos se supo después, muchas de las ayudas no llegaron a quién debería. También muchas celebrities se volcaron en ayudar, uno de los más activos fue Sean Penn, al que tengo de siempre en un altar por su condición de excelente actor y director. Penn creó la J/P Haitian Relief Organization (J/P HRO), una fundación para la ayuda a Haití que hoy sigue funcionando. La figura de una celebrity era fundamental para conseguir fondos de ayuda a la reconstrucción social y económica del pais.

Ya sólo por esto, Sean Penn es una persona que merece todos mis respetos de por vida. Pero como esto es un blog de Running, hay una bonita historia runner conectada con Sean Penn y su apoyo a Haití. En uno de sus viajes al país, Penn se fijó en que había cierto número de corredores de élite en el pais que habían perdido cualquier posibilidad de competir. La historia de estos runners le conmovió y creó un equipo de maratón, el J/P HRO Marathon Team a los que apoya económicamente.



Correr es un deporte para gente feliz, sin problemas. Si tienes necesidades básicas por cubrir como comida u hogar, no corres. Hay otras prioridades más que gastar energían dándole a la zapatilla. Pero aún así, hay un grupo de personas que en la desgracia optan por continuar corriendo. En Haití no había muchos runners después del terremoto. Astrel Clovis (@AstrelClovis) era uno de ellos, el mejor maratoniano del pais. Corría por las calles de Puerto Príncipe, capital de Haití, seis días por semana. Calles con un tráfico horrible y sorteando vendedores ambulantes. Después del terremoto, Astrel estuvo tres meses sin correr, las calles estaban atestadas de cadáveres.

Astrel Clovis, mecánico, músico y maratoniano

Un año más tarde Astrel Clovis había vuelto a entrenar como antes, con absoluta normalidad dentro de las precarias condiciones del país.

 
Astrel Clovis



En 2013 Sean Penn envió a cinco de estos corredores a correr la Maratón de Nueva York, una iniciativa que salió en muchos medios. El resto de los diez dorsales de los que disponía Penn los puso a disposición de celebrities amigas como Teri Hatcher con el propósito de que corrieran Nueva York y captaran fondos para la ayuda a Haití. Astrel Clovis haría 2:46:52 en Nueva York. En 2014 volvió a repetir la iniciativa.









Penn a través de su iniciativa ha vuelto a dar la oportunidad a estos atletas de élite Haití de competir al máximo nivel. Los ha llevado incluso a stages en Estados Unidos donde han estado bajo la supervisión de Alan Culpepper (que por cierto es la portada de la segunda edición del Jack Daniel´s Running Formula). Una historia preciosa que merece ser compartida. Verdaderamente hay mucha gente en el mundo que vale la pena.

Entrenando con Alan Culpepper

La misión de J/P Haitian Relief Organization es salvar vidas y responder con programas de ayuda de forma rápida y efectiva. Hoy se vuelca con los residentes en los campamentos e intentan que los afectados pasen a vivir en nuevas comunidades de viviendas con condiciones dignas. Todos mis respetos para Sean Penn.

 

 

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El plan caganer, semana 9 en revisión


Y tras nueve semanas de entrenamiento damos por conquistada la cima de la montaña. He ido subiendo poco a poco el kilometraje y la intensidad de los entrenamientos hasta llegar a esta semana. Es una forma de no lesionarte y de ir aumentando progresivamente la carga y el estrés físico. Pero como dice un viejo lema montañero "la montaña no es tuya hasta que la desciendes, mientras tanto tú le perteneces", aún queda bajar kilómetros y llegar fresco, que también tiene su arte.

Este semana nueve ha sido lo que los americanos llaman "peak week", la semana tope de kilómetros que se se mete dos o tres semanas antes del objetivo. Se aprovecha para hacer la última tirada larga de verdad y a partir de aquí comienza el tapering, el recorte progresivo de kilómetros para llegar fresco al día D. Hasta ahora hemos aumentado kilómetros progresivamente y ahora hacemos lo mismo pero en bajada. La teoría me la sé, que no se diga que no la aplico.

He terminado la semana con 93 kilómetros, sin dolores ni lesiones y habiendo asimilado bien el entrenamiento. Eso sí, los ritmos todo lo regulares que pueden ser al cargar tantos kilómetros. No logro correr demasiado rápido. La semana comenzó con 14 kilómetros cochineros de recuperación de la tirada larga del domingo.

Al día siguiente, aprovechando que era día de fiesta salí a celebrar el martes de carnaval con 20 kilómetros que se me pasaron muy rápido, ligeramente por debajo de 5 min/kms. En cuanto llevo buena música cualquier tirada se me pasa muy rápido. 

El Jueves el día pintaba mal, mucho viento, frío y lluvia, pero tocaban series. Voy al parque de noche y comienza a llover ahuyentando al sector blandengue que recoge sus cosas y se marcha. Nos quedamos tres, entre ellos el gran Aarón. Cumplo con mis series de la semana y vuelvo a casa algo mojado. Y al día siguiente viernes otros 14 kilómetros para recuperar de las series.

Al llegar el domingo sabía que terminaba la peak week con una última tirada de 30 kilómetros. Salió también ligeramente por debajo de 5 min/kms, ritmo cómodo y la sensación de que podía seguir 12 kilómetros más sin problemas. Pero el reto no es ahora la distancia, sino correr rápido la distancia, y eso es muy diferente. Ya no lo experimentaré hasta el día de la carrera.

Y la semana de máxima carga de este plan (peak week) quedó así:

  • Lunes: 14K
  • Martes: 20K
  • Jueves: 3K + 3x1500 + 3x1000 + 3x400 + 2K
  • Viernes: 14K
  • Domingo: 30K
 
Total kilómetros de la semana: 93 

Esto sí es maratón. Comienza el tapering, que sea lo que Dios quiera.

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City2Surf, la carrera más grande del mundo


Corría el año 1971 cuando el periódico australiano The Sun-Herald tuvo la idea de organizar una carrera que comenzaría en Sydney y terminaría en Bondi Beach. Serían 14 kilómetros, distancia en absoluto estándar, y en su primera edición pudieron reunir a 2.000 corredores, cifra significativa en aquella época. La carrera se llamó City2Surf (de la ciudad al Surf).

Esta pequeña carrera fue creciendo con los años, tratando bien al corredor y creando una experiencia bien diferente a cualquier carrera de 10K en ciudad por poner una distancia parecida. Hoy la City2Surf tiene casi 70.000 finishers (69.297 este año) y lleva seis años consecutivos siendo "la carrera más grande del mundo".

 

Para mí es un auténtico caso de éxito que merece ser estudiado. En España nos empeñamos en copiar lo que hace la ciudad de al lado. Todos quieren tener su Maratón, y nos encontramos con muchos eventos pobres con apenas unos centenares de finishers que corren por calles vacías. El ejemplo de City2Surf es que una ciudad puede tener un gran evento haciendo algo diferente, en un entorno idílico, con un carácter de aventura, que no termine necesariamente donde empieza. Tampoco es necesario tener una de las distancias típicas de las carreras de fondo (10K, 21K, 42K), la prueba es que esta carrera es la más grande del mundo con 14K. A nivel local me parecería muy atractivo y con recorrido para hacerse un nombre, alguna carrera de asfalto que saliera de algún pueblo del norte o del centro y terminara en la ciudad.

 
Bondi Beach

Lo más parecido que tenemos a City2Surf en España es la Behobia-San Sebastián, carrera considerada por muchos como la mejor de España y que coincide con esta australiana en que su distancia no es estándar y que comienza y termina en puntos diferentes. Al igual que la Behobia, la City2Surf no es llana precisamente, tiene incluso un punto que los locales llaman "Heartbreak Hill" simulando la colina rompecorazones de Boston.


Perfil

 
Recorrido

Con 70.000 corredores la carrera tiene un montón de cajones, definidos por colores. El precio además no es barato. Piensa que es un 14K y que la venta de inscripción más barata (hasta Febrero) son 45€. Si te apuntas al final cuesta 60€.


Otro dato que me parece relevante es que en 1971 cuando nació la carrera (y yo también, por cierto), ésta tenía un 2% de participantes femeninas. En 2006, ya con 63.450 finishers, las mujeres superaron a los hombres.


Tenemos una carrera que no tiene una distancia estándar, no es llana, termina lejos de la ciudad donde sales, es cara, masificada y aún así gana año tras año el título de la carrera con más finishers del mundo. ¿Después de leer esto habrá algún organizador que quiera lanzar la siguiente Maratón en España? ¿Quizás realmente los runners no seamos tan tontos y demos más importancia al valor que al precio? ¿Escucharemos los casos de éxito e intentaremos hacer carreras diferentes, divertidas y especiales? 

Organizadores, webs especializadas y estamentos apegados a la pureza inviolable del Atletismo: el mundo está cambiando, aunque tú no lo hagas. Si estás en Sydney el 9 de Agosto no deberías perderte esta carrera. Yo no lo haría.