Reflexiones sobre las zapatillas de running



Hace años cuando compré mi primer y actual coche, tuve la oportunidad de consultar en unas vacaciones en Lanzarote con un amigo madrileño de mi hermana que era redactor de la revista Motor16. Cuando le pregunté qué coche se compraría y cuál no en base a unas prestaciones que yo buscaba me contestó: "No te preocupes, elige el que más te guste, no hay coches malos, el mercado se ha encargado de echarlos". Fue una respuesta que me marcó y llevé conmigo a la facultad de Económicas y que luego he aplicado en diversas facetas de la vida.


Los practicantes de running tenemos en general algunos puntos obsesivos en nuestra afición que nos hacen parecer algo frikis ante el resto de la humanidad. Por ejemplo, todos entendemos de lesiones deportivas, al mínimo dolor ya sabemos lo que es. Otra manía irracional desde mi punto de vista es la fascinación por comprar las zapatillas más caras y molonas y pasar horas discutiendo sobre los beneficios de una u otra marca. En mi opinión, nos toman el pelo.


Sobre las zapatillas de running y las marcas hay también teorías de la conspiración como las de Christopher McDougall en su último libro Born to Run. Yo no quiero ir tan lejos, simplemente exponer algunos puntos sobre porqué no compro las zapatillas más caras.

Los restaurantes aprendieron hace tiempo que introducir algunos vinos muy caros en la carta de vinos les genera un mayor flujo de caja. ¿Porque las ventas de vinos caros son muy importantes?. No, simplemente por una anomalía en la libertad de elegir del cliente. Si sólo hubiera dos tipos de vino (medio y barato), la demanda se distribuiría por ejemplo a la mitad, un 50% de las personas escogerían el vino barato y el otro 50% el vino más caro. Está estudiado que si introducimos una opción más mucho más cara (vinos carísimos) un porcentaje muy alto de los que antes elegían el vino barato se desvían al vino medio ya que a la hora de elegir el cliente naturalmente irá al vino de enmedio que no es ni el carísmo ni el barato. Es una anomalía a la hora de elegir pero funciona siempre que las opciones sean pocas, lo que antes daba una distribución de 50% de los clientes eligen el vino barato y el 50% el vino medio, ahora podría dar algo como el 20% elige el vino barato, el 70% el vino medio y el 10% el vino carísimo.

En mi opinión, con las zapatillas de deporte ocurre más o menos lo mismo. Las técnicas de marketing de las principales empresas de zapatillas se basan someramente en lo siguiente:
  • Necesitan sacar un modelo nuevo cada año a pesar de que técnicamente son similares al modelo anterior (los runners somos un poco tontos y nos dejamos flashear por las nuevas innovaciones)
  • Necesitan introducir un modelo de gama altísima para que se desvíen ventas del espectro más bajo al de gama media (yo soy de los que compro la gama media).
  • Necesitan lanzar constantemente mensajes sobre las virtudes biomecánicas de sus zapatillas (aquí están todos agrupados, es el mensaje de la industria) y sobre el hecho de que hay que cambiarlas cada tres meses (¿pero después de tantas décadas de avances no hemos encontrado materiales que duren más de tres meses?)

No hay compañía que haya inventado una zapatilla que prevenga lesiones. Sí, se lo que he dicho. Cuando se produjo el boom del running a mitad de los 70 intentaron responder a la pregunta de si las zapatillas podían prevenir lesiones y la biomecánica se convirtió en la estrella de la industria. Se han gastado durante años fortunas en laboratorios y ¿qué se ha conseguido?

"Estadísticamente, entre el 65% y el 80% de los corredores habituales sufren algún tipo de lesión cada año"

A pesar de que al corredor popular medio le bastaría con unas zapatillas de gama media, la realidad se empeña tozudamente en demostrarnos que los hábitos de compra no funcionan así y que muchos runners ven compensado su gasto de 160 EUR en las últimas Mizuno molonas cuando el resto de runners las mira con envidia en la línea de salida de una carrera popular donde el runner intentará bajar de las 4 horas en maratón (a 5:40 el kilómetro). Debemos de resistirnos a la premisa de que existe una relación directa entre precio y calidad. El precio no da valor a la zapatilla, sino que el precio es originado por la calidad de la misma.

Algunas verdades dolorosas para los cazadores de mitos sacadas de este artículo de Christopher McDougall:

A) Los corredores con zapatillas de gama altísima son un 123% más propensos a lesionarse con los que llevan zapatillas más baratas. (Estudio del Dr. Bernard Marti de la Universidad de Berna, Suiza sobre 4.358 corredores). En un cuestionario se respondió que el 45% se habían lesionado el año previo. Curiosamente no había correlación entre el peso, superficie de entreno, edad, kilometraje, etc. con las lesiones. La única correlación era el precio de la zapatilla de deporte. Los corredores con zapatilla de más de 95 dólares tenían más del doble de predisposición a lesionarse que aquellos que llevaban zapatillas de 40 dólares.

B) La amortiguación de las zapatillas de deporte hace poco por evitar lesiones. Si en cada zancada soportamos 12 veces nuestro peso, es poco lógico que una capa de amortiguación de 1 cm. vaya a hacer mucho. Arthur Newton, uno de los grandes ultrarunners de todos los tiempos cambiaba sus zapatilas cada 6.400 kilómetros (es decir después de 150 maratones).

Ya como resumen de mis reflexiones, existe un porqué en el hecho de que las marcas quieran que cambiemos de zapatillas cada tres meses y si encima pagan la publicidad de revistas como Runners, pues ellos deben comunicar el mismo mensaje. Además no existe correlación entre el precio de la zapatilla y el evitar lesiones, de hecho ninguna evita realmente las lesiones. Ni con las zapatillas de 180 EUR con microchip incorporado vas a correr más rápido ni te vas a lesionar menos si haces "el bestia". Si nos atenemos a la sabia respuesta de mi redactor de revista del principio, las zapatillas realmente malas ya están fuera del mercado, así que cómprate la que más te guste y te vaya menos mal y no te afanes en comprar el último modelo cada vez que sale.

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4 Comentarios:

  1. Me ha gustado el artículo, felicidades!! Estoy de acuerdo y opino que hay mucho marketing en este mundo. A veces suelo decir: "¡Son las piernas las que corren!"

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  2. Buenísimo el artículo.
    !!Si es que somos más borricos!!

    Salu2
    Guillermo

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  3. gran reflexión. lo has dicho muy claramente!

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