Caso abierto: Brian Jones


La lectura, igual que la música, depende mucho de tu estado de ánimo. De la misma forma que selecciono música según la actividad que vaya a realizar o mi estado emocional en ese momento (para correr, para pasear, para relajarme, etc), lo mismo me ocurre con los libros. Muchas veces me encuentro que estoy leyendo hasta tres libros al mismo tiempo, todos diferentes y que voy alternando según lo que pretenda en cada momento. Suelo combinar una novela, con un libro técnico y un libro de arte o música. De esta forma voy pasando de uno a otro según como me encuentre.

Uno de mis libros de cabecera que lleva algunos meses conmigo y que estoy disfrutando de vez en cuando es "365 days, The Rolling Stones". Básicamente es un libro de los llamados coffee-table, de esos grandes de tapa dura con cientos de fotografías con comentarios. Últimamente cuando me apetece relajarme, de la misma forma que hago con mis decenas de libros de grabados japoneses, cojo el 365 days y me detengo en cada fotografía, leyendo despacio su comentario.


Siempre han existido para mí dos tipos de aficionados al rock, el que habla de "Los Rolling" y el que habla de "Los Stones". Esta pequeña diferencia semántica marca la frontera entre el aficionado normal que se suele apuntar a los conciertos masivos porque están de moda (U2, ACDC, Rolling Stones) y el apasionado amante del Rock que llama a sus ídolos "Los Stones". De la misma forma que una persona sólo necesita decirme que corre maratones para saber de qué pasta está hecho y cuáles son sus valores, el que me habla de Los Stones me muestra que es entendido y que aprecia la música de verdad. Simple cuestión de semántica.

Mientras me relajo estos días viendo fotos en blanco y negro de los primeros e inocentes Stones de los 60 en el libro 365 days, leo en internet una noticia asombrosa. La policía inglesa de Sussex decide reabrir el caso de la muerte del primer guitarrista de los Stones, Brian Jones. Al parecer, la policía ha recibido nueva documentación que justificaría la nueva apertura del caso. Me acuerdo inmediatamente de la serie de TV Caso Abierto y me imagino a la policía reconstruyendo un caso de hace 40 años.

Como músico, Brian Jones era el más talentoso de los Stones originales, responsable del sonido fresco característico de los Stones de la época. Con un cociente intelectual de 135, aprendió rápidamente a dominar piano y guitarra (su madre era profesora de música). Deambuló por Europa hasta que en su vuelta a Inglaterra se metió en la escena musical de la época y conoció a Jagger y a Richards. El resto es historia.

Vivió en una pequeña casa de la campiña inglesa sin muchos lujos. La única concesión al lujo era una pequeña piscina que a la postre sería fatídica. Apareció muerto flotando en la piscina a la edad de 27 años. Como anécdota comentar que su casa había pertenecido al creador del osito Winnie The Pooh.

Siempre ha habido gran cantidad de rumores circulando alrededor de esta muerte de un músico legendario, que si los demás Stones estaban involucrados, que si había sido un ajuste de cuentas de un constructor, que si le habían metido la cabeza en un cubo y se les había ido de las manos a unos acreedores, etc. Lo cierto del caso es que sus compañeros de banda se sintieron de alguna manera aliviados ya que no soportaban su actitud errática y su consumo de drogas.

La apertura de un caso de muerte hace cuarenta años siempre es notable, pero el el caso de una leyenda de la música como Brian Jones mucho más, generando grandes expectativas tras la aparición de nueva documentación. Esto promete.

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