El humanismo en el running

Los runners somos gente rutinaria y obsesiva. Lo mires por donde lo mires, amamos el orden, el sacrificio, la rutina y los objetivos a largo plazo. Cada semana es igual, tirada larga el domingo, series los miércoles, rodajes de una hora, etc. Vemos cualquier pequeña variación de unos kilómetros como un gran cambio clave en nuestra semana. Y por encima de todo nos obsesionamos con marcas y tiempos cuando se supone que hacemos esto porque nos gusta. Si te gusta leer, disfrutas con un buen libro, pero no te obsesionas con leerlo lo más rápido posible para coger el siguiente.
El otro día leía el blog de una corredora popular que se lamentaba de no haber podido ser sub-4 en una maratón en Estados Unidos por sólo unos segundos. Al leerlo te dabas cuenta que había sido abordada por una sensación de tristeza y fracaso y que tras meses duros de entrenamiento se había quedado con una sensación agridulce, se sentía derrotada. Siendo una corredora popular que disfruta entrenando y saliendo a correr, ¿qué más da que haya corrido unos segundos más rápido o más lento?, pensé. ¿no debería de estar feliz por superar una maratón y tener una forma física envidiable, habiendo salido horas y horas a entrenar haciendo lo que le gusta?.
Nuestra obsesión por las marcas en un entorno popular es casi enfermiza. Siempre me ha hecho gracia esas firmas de los participantes en foros donde debajo del nombre se pone la mejor marca personal en tal o cual carrera al estilo "Fulanito de tal, 3:40:08". Tanto tengo, tanto valgo. ¿en qué otro deporte se ve esto?, ¿no estamos llevando la competitividad de un deporte noble y sencillo como el running a niveles enfermizos? ¿por qué se decepciona una chica por no haber conseguido ser sub-4 por unos segundos?. Aprecio a los corredores humildes, esos que salen cada día a hacer kilómetros a ritmos envidiables pero que no presumen, que hablan con humildad y con la sabiduría de los años de experiencia y que aconsejan y apoyan a los que empiezan, esos para los que correr es parte de la ilusión por la vida y esos que dan gracias cada día por poder seguir corriendo. Aprecio a los humanistas del running.
Entrenar tiene que ser divertido, como lo es recibir nuestra dosis diaria de endorfinas, vale que obsesionarnos es propio de los runners, pero con moderación, hay otras cosas importantes en la vida también. Para mí siempre será más motivador haber inoculado en alguien el virus del running y ver cómo se engancha y progresa cada día que rebajar unos pocos segundos mi mejor marca personal, yo lo que quiero es llegar corriendo a los 70, simplemente. Y que nadie me responda que sí que hay otras cosas importantes en la vida como las pesas y los estiramientos, coño, que hoy toca intentar escribir esto en serio.

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CONVERSATION

6 Comentarios:

  1. Mientras estaba leyendo lo que has escrito hoy es como si me estuviera esuchando a mí mismo, como si mis pensamientos y mi forma de entender esto del correr hubieran cobrado una voz propia; es muy cierto lo que dices y lo has transmitido de una forma tan directa, tan sencilla y tan aplastante que no queda nada más por decir y poco que objetar; estamos en ello. Saludos.

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  2. Magnífica filosofía. Siempre hace ilusión mejorar la marca, pero no podemos perder el norte y olvidarnos del fin principal: Estar en forma y divertirnos.

    Yo tb te leo

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  3. Compartimos en todo esta filosofía. Enhorabuena por el blog. De lo más original, fresco e instructivo que hemos visto en tiempo. Ánimo. Te seguimos leyendo. Felicidades

    Un saludo

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  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  5. Hola... Pues verás estoy de acuerdo básicamente con tu filosofia y la suscribo... Pero también hemos de considerar otros puntos de vista. El ser humano en general es un ser disconforme con su propia realidad y, por defecto, siempre intentamos mejorar, dar un paso más allá... Entre otras cosas ese es el fundamento del progreso de nuestra civilización... Siempre hay que arriesgarse, dar un paso más...!! Aplicando este argumento a nuestro mundo: el running, y dejando al margen otros aspectos vitales en nuestra vida cotidiana, es perfectamente comprensible ese afan por recortar unos segundos al crono, ese impulso de superación personal que nos motiva a correr (No corremos de la misma forma, ni con el mismo interés cuando perseguimos un objetivo... En fin, que hay que respetar a todo el mundo simplemente por el hecho de calzarse unas zapatillas y devorar unos cuantos kilometros, pero hay que considerar que cada uno tiene sus propias motivaciones y que se mueve por ellas... Eso si, coincido plenamente en que hay que evitar obsesionarse con el crono, pero quién puede jurar que jamás lo ha consultado..?? Insisto: el espíritu de la superación personal es inherente al hecho de correr... (Lo llevamos en nuestros genes...)

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  6. Carles,
    Estoy de acuerdo en que el ser humano a la mínima oportunidad se está retando, va unido a nuestra naturaleza. En nuestra afición esto es lo que diferencia a un runner de un jogger. Uno no empieza a correr para hacer una marca en particular, sino por otros motivos. Ahí está el origen primario de nuestro deporte. A medida que uno va progresando y se convierte en un runner se suele obsesionar con respectivas marcas hasta el punto de causar estrés y frustración si los objetivos no son razonables y se alcanzan, perdiendo el norte y el porqué uno empezó a correr (para sentirse bien, porque le gusta, para estar en forma, etc.). Obsesionarse con las marcas supone entrar en caida libre cuando no se consiguen y lo que debía ser algo placentero y propio de vida sana se convierte en estresante, olvidándonos de porqué hacemos esto, porque nos gusta.
    Y a pesar de todo, yo atacaré el 3:45:00 en mi maratón de enero, pero sin perder la cabeza.
    Un saludo.

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