¿En qué quedamos, soy o no soy un runner?

Leía el otro día un artículo de John "The Penguin" Bingham, el gurú de los corredores del pelotón de cola o del back-of-the-pack que me ha dejado anonadado durante días. Casi todos los que disfrutamos corriendo hemos nacido en un entorno de libertad donde cada uno se pone la vestimenta que considere adecuada y sale a correr a la hora que quiera al ritmo que desee sin que nadie se sorprenda. De hecho, si un día me desvelara y al mirar por la ventana viera a un runner a las 3 de la mañana corriendo, creo que no me sorprendería, sino pensaría "Eso sí que es un runner, seguramente tiene todo el día ocupado y sólo puede salir ahora".
Todos tenemos claro que un individuo vestido con ropa deportiva e impulsándose hacia adelante a la vez que va poniendo un pie delante del otro es un corredor. A nadie se le ocurre hoy en día diferenciar entre un "trotón" y un corredor dependiendo de a la velocidad que vaya, o diferenciar a los runners porque llevan camisetas técnicas y no de algodón. Sabemos que ser runner es un estado de la mente y que cada uno ha heredado una fisiología diferente que hará que corra más o menos rápido, pero cuando compartes ese estado mental eres un runner, y da igual cómo vistas o a la velocidad que vayas.
¿Pero fue esto siempre así?. Pues básicamente no. Según John Bingham, los libros de running de finales de los 70 y principios de los 80 diferenciaban entre un runner y un jogger según la velocidad a la que corrieran en un ejercicio de "apartheid runneril". Así, todo el que corriera más lento de 7 min/milla (aprox 4:30 min/km) no era un runner sino un jogger. Se sabía quién era un runner por su ritmo de carrera.
Cuando años más tarde comienza el boom del running, los libros comienzan a tener cierta deferencia hacia los nuevos runners y se generaliza que runner es el que corre por debajo de 9min/milla (aprox 5:40 min/km). Sólo hace unos 10 años, los corredores dejaron de definirse por su ritmo y empezaron a definirse por su actividad, runner era el que corría y punto. Es bastante increible que esto que tenemos todos tan aceptado hoy no fuera así hace sólo 10 años.
El mundo ha cambiado en muchos aspectos, incluido el running. Sólo en 1972 se permitió a las mujeres correr la maratón de Boston, Kathy Switzer la había acabado ilegalmente camuflada 5 años antes. Debemos dar gracias a la vida cada día por permitirnos correr y también porque hoy se nos considera "runners", porque sabemos que nuestra afición no tiene nada que ver sobre los tiempos que hacemos, sino con un estado de la mente.

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4 Comentarios:

  1. bueno, pues según la vieja escuela yo unos días soy runner y otros jogger ... pero cuando acabo una carrera me siento como si fuera medallista olímpico.

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  2. Una filosofía, una manera de entender la vida... todo eso que siempre se dice y que nunca nadie sabe explicar... lo dejamos en runner y esa palabra, para mi, define y engloba y cierra lo que siento cuando corro.

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  3. My pace will forever define me as a "jogger" by traditional standards. "Jogger" or "runner", makes no difference to me, as long as I'm not crawling :)

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  4. Acabo de leer tu entrada. Estoy de acuerdo con lo que dices, pero en el imaginario colectivo parece que todavía tiene gancho.

    www.wearenotjoggers.com

    Hace poco, aprovechando la lectura de un viejo manual que incluía la práctica de la natación, velocipedia y carrera, me lié en una discusión sobre las palabras que nos definen. Y me quedé con "carrerista". :-)

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