La llamada (the story of my life)

Echando un vistazo a las carreras populares uno se da cuenta fácilmente de cómo han cambiado. Hace años las carreras populares se nutrían mayoritariamente de corredores que habían sido educados en el atletismo y unos cuantos despistados más. Hoy es todo lo contrario, en las carreras vemos a una masa de populares que comenzaron a correr relativamente tarde y unos pocos que vienen del atletismo de toda la vida. Salvo que realmente se venga del atletismo, todo runner siente una primera vez "la llamada", esa motivación primaria que hace que uno se enganche a esto del correr y no lo deje jamás, ese día en el que uno sube de nivel, deja de ser un "jogger" y se convierte en un "runner".

Cada uno tenemos nuestra historia y "la llamada" difiere en cada caso, pero siempre hay una razón, una motivación y una explicación lógica de por qué comenzamos a pensar como un runner y salimos a rodar cada semana, racionalidad que explica nuestra irracionalidad de corredor.

Comencé a "trotar" justo antes de empezar la universidad (18 años). Había practicado baloncesto, squash y frontenis con amigos (gracias a diós en aquella época no existía el absurdo paddle, deporte sobrevalorado donde los haya) y correr lo veía como algo secundario para estar en forma y practicar un deporte, pero no como un deporte último en sí mismo. Comencé a correr como una forma de bajar de peso. A partir de ahí ya nunca lo dejé (puntualizo que cuando digo correr me refiero a joggings de 30 minutos), mi razón primaria fue la de perder peso, casi como el chavalito de la camiseta de "Follo en la primera cita" de arriba.

El running me acompañó en mis primeros años de experiencia laboral fuera de casa, me ayudaba física y mentalmente. Así estuve 18 años, saliendo tres o cuatro veces por semana a correr siempre el mismo tiempo a la misma velocidad, justo lo que no hay que hacer si se quiere progresar. En los últimos años yo también sufrí la fiebre de las carreras populares y corrí varios 10K con el objetivo de bajar de 50 minutos que siempre conseguía, aunque no sobradamente. Pero seguía siendo un "jogger" aunque con mentalidad algo obsesiva que hacía que no faltara a mi trotecillo al menos 4 veces por semana.

Hace dos años recibí "la llamada". Un buen día y sin motivo aparente y sin traumatismo mi mujer se rompe la cadera, algo insólito para una persona joven. Meses de recuperación, tardaba más en recuperar de lo normal por una osteoporosis de caballo. Médicos y más médicos que no encontraban respuesta. Cuando se recupera y comienza a trabajar, nueva rotura de estrés, el hueso sacro. Nueva recuperación y nueva recaída con una tercera rotura de hueso de runner, el metatarso. Todo esto aderezado con una niña de un año que comenzaba a dar sus primeros pasos (hoy tiene tres años). Esta presión me tenía que saltar por algún sitio, o me daba a la bebida (es broma, ¿eh?) o salía a correr. Elegí la segunda opción, pero a más presión más kilómetros. Salía a correr de noche, cuando la niña se había acostado. De forma natural fuí aumentando los kilómetros, necesitaba desconectar. A partir de ahí las primeras medias maratones y la preparación para mi primera maratón, no hay nada como un plan de maratón para desconectar tu mente de la realidad. Así empezó todo, así sufrí "la llamada" y así empezó una relación con el running que ya no va a terminar nunca.
El próximo miércoles operan a mi mujer, operación técnica como las carreras de montaña, pero de pronóstico optimista de buen final como un 5K. Descubrieron después de casi dos años que el culpable de todo era un pequeño tumor en el "controlador central", la hipófisis. Ese desgraciado que nos envía mensajes de abandono en las maratones también es el culpable a veces de que las hormonas se nos vuelvan locas. Estaré toda la semana que viene en Tenerife durmiendo mal, pero sacaré algo de tiempo en los relevos de hospital para salir a rodar al ritmo que pueda. Una vez sientes "la llamada" ya te sigue para siempre.

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3 Comentarios:

  1. Espero que vaya todo muy bien Gonzalo. A estas alturas un 5K lo superan con la gorra.

    Un abrazo

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  2. Hola Gonzalo, bonita historia de tu llamada...espero que la operación de tu mujer sea todo un exito....mucho ánimo y fuerza...esa que tenemos los runners.

    Un saludo
    Quique

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  3. Hola Gonzalo,

    primero de todo ánimos para el próximo miercoles. Espero que todo vaya genial, y a tomarselo bien!

    Por contrarrestar lo típico, cada vez es más normal lo que has comentado de los porcentages en carreras populares. En fin tampoco tiene nada de malo!

    Salud y km's!
    * Èric.

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