Monjas a la carrera

Recientemente me he hecho seguidor del blog Running with kids. Es un blog que empieza nuevo con muchísima ilusión y que tiene una historia entrañable que relatar. Desde que soy padre he desarrollado una empatía especial hacia los niños, lo que les pasa a los niños me afecta de una manera especial, de una forma que antes nunca me había ocurrido.

El blog Running with kids está creado por la hermana Mary Agnes, una monja corredora de la iglesia de St. Charles en New Hampshire, Estados Unidos. La hermana dirige un hogar de niños y niñas de edades entre 3 y 12 años recogidos de familias con problemas. En 1996 las monjitas decidieron empezar a correr todos los días con los niños como una forma de hacerlos felices y combatir su ansiedad, exactamente por la misma razón por la que nosotros con algo más de suerte en la vida corremos. Dependiendo del niño llegan a correr hasta 7 kilómetros al día en cinco salidas a la semana. Los niños compiten en carreras locales de 5K y 8K y así va pasando su vida hasta que el Estado les encuentra una familia de acogida.

Tengo claro que no voy a aprender a potenciar mi fuerza aeróbica ni ilustrarme sobre biomecánica en el blog de la hermana Mary Agnes, pero lo sigo con satisfacción esperando ver publicadas sus evoluciones con niños. Si alguien domina la lengua inglesa, seguro que se ponen muy contentos sabiendo que les siguen desde España.

Este último descubrimiento de blog me hace recordar la increíble historia de la hermana Marion Irvine, la señora de la foto de arriba, que aunque no lo crean es monja, una monja de cuidado. Durante la preparación de mi primer maratón (Mapoma 2009) leí un libro que se titulaba "First marathons" con historias de cómo había sido "la primera vez" para varios atletas de élite y corredores anónimos.

Entre todas las historias del libro me impactó la de la hermana Marion Irvine. Esta monja empezó a correr con 47 años. Tenía sobrepeso y fumaba dos paquetes de tabaco al día. Empezó a correr para relajarse y eliminar el stress de la vida diaria de su parroquia y pronto estaría corriendo unos 100 kms a la semana. Cuatro años después, en 1981 con 51 años hizo 3:11:00 en la maratón de Boston, ganando la categoría femenina veterana. Con 53 años en 1983 corrió la maratón Internacional de California en 2:51:01 siendo la persona de mayor edad jamás clasificada para los trials olímpicos de maratón estadounidenses (pruebas de selección), algo absolutamente increible.

La hermana Marion Irvine ha batido infinidad de récords. El 1990 con 60 años batió el récord del mundo de 5.000 metros en la categoría 60-64 años en más de un minuto, haciendo 19:15. Hoy tiene 79 años y sigue viviendo en S. Rafael, California trabajando con políticas de justicia social.

La hermana Marion Irvine es evidentemente una auténtica fuerza de la naturaleza, alguien con un talento especial que descubrió muy tarde. Recuerdo que en el libro describía como en las maratones la miraban sorprendidos el resto de corredores y le preguntaban que cuánto tiempo pensaba llevar ese ritmo, y ella seguía y seguía y lo aguantaba hasta el final, dejando atrás a cientos de corredores años más jóvenes. ¿Qué hubiera sido de esta señora si hubiera empezado a correr joven y hubiera dado con buenos entrenadores?. Ha dedicado media vida a correr y a defender causas sociales, y la otra media a descubrir que tenía un talento especial. Admirable, realmente admirable.

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CONVERSATION

10 Comentarios:

  1. Que buena metedologia! Involucrar en el deporte las nuevas generaciones, no hay más! Mi tio me dijo lo mismo, hasta que no tienes tu propio niño en tus manos, no se despierta ese algo en ti que...

    A cuidarse compañero,
    Salud y km's!
    * Èric.

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  2. Commo siempre muy interesante e instructiva tu entrada;: gracias, un saludo.

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  3. Y, como siempre, de acuerdo con Manuel.
    Muy interesante,

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  4. Menuda historia!!!, esa mujer es un portento de la naturaleza...madre mia! 2:51 con 53 años es una pasada.

    Seguiré ese blog tan guapo.

    Un saludo
    Quique

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  5. Hay gente privilegiada a la que Dios les ha concedido un cuerpo dotado para el deporte, pero lo de esta señora es diferente porque calzarse unas zapas con 47 años tiene un mérito especial, una voluntad por encima de limitaciones.

    El running es un deporte de hábito y de eso esa mujer debe de controlar. (no me he podido resistir al chiste fácil)

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  6. RA, no es chiste fácil. Es un deporte de constancia, de rutina, de ver los frutos poco a poco, y de eso las monjas seguro que saben mucho.

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  7. 100 kilómetros a la semana enseguida y yo me desarmo como pase de 50, que mal repartido está el mundo.

    Echaré un vistazo al blog que coemntas.

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  8. Manuel, debes dedicarte más a la meditación y a la vida espiritual para llegar a los 100K. Tanta afición mundana y terrenal como jugar al padel o al golf no te llevará a subir los kms. Los runners son gente espiritual.

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  9. Gonzalo, me encantan estas entradas tuyas. Me inspiran y me motivan.

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  10. Gracias por compartirlo Gonzalo, me ha encantado

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