Somos secta


El sábado pasado en el parque se cruzó conmigo Fernando. Mientras yo hacía un rodaje suave y constante por sensaciones, Fernando me pegaba pasadas en series de 1.000 a un ritmo bastante decente, aunque quizás algo excesivo para él ya que luego me enteraría de que no había podido acabar la última.
Fernando es un antiguo vecino cinco o seis años más joven que yo. Tiene condiciones. Hasta hace pocos meses únicamente iba a "trotar" al parque 2-3 veces por semana. Un día que coincidimos tuve la oportunidad de "adoctrinarlo" y le hablé de variar el entrenamiento, de incluir trabajo de velocidad, de incrementar poco a poco los kilómetros, del fartlek, de LSD (Long Slow Distance) y de todas esas cosas de las que nos gusta hablar a los corredores populares.
Lo siguiente que supe de él fue meses más tarde al verlo en las clasificaciones de la Media Maratón de Puertos. Lo había conseguido, me había escuchado, el veneno que le había inoculado había traido un nuevo runner. No pude contener una leve sonrisa al verlo en el listado de finishers de una Media Maratón, cuando antes me decía que eso eran distancias inalcanzables para él. La misma sonrisa me invadió el Sábado cuando me daba pasadas a 4:20.
Seguro que muchos de nosotros tenemos historias parecidas a estas donde la entrada de un nuevo runner en nuestro mundo nos hace felices casi como si hubiéramos captado a un nuevo adepto a nuestra secta, como esas pelis de vampiros donde al morder no matamos a la presa, sino que captamos a un nuevo vampiro y nos vamos poco a poco multiplicando. Hace poco leía un comentario en un blog que decía "Cómo puede la gente vivir sin correr" . ¿No nos sentimos así cuando convencemos a alguien para que entre en nuestro mundo?, ¿No somos algo sectarios?. La frase "los corredores son una secta" (vale para triatletas y ciclistas) la escuchamos muchas veces de profanos del running, pero ¿no tendrá algo de cierto?.

La concepción más generalizada de secta la define cómo un grupo donde hay un líder al que se sigue y salvo que alguien sienta realmente pasión por seguir las enseñanzas del maestro Zatopek, o de Gebreselassie o de Martín Fiz, creo que por esa definición no entraríamos en el listado de sectas peligrosas.
Sin embargo, John Hochman, profesor de psiquiatría de la Universidad de California, publicó en 1990 sus estudios sobre sectas donde las define como "Grupos que utilizan métodos de reforma del pensamiento para reclutar y controlar a sus miembros y que utilizan como herramienta una tríada". Los tres puntos de la triada son (en azul mis comentarios):

1. El milagro. Pensamiento mágico alrededor del dirigente o actividades de liderazgo. ("haciendo series llegarás a rebajar tu mejor marca en más de 20 minutos", "Zatopek hacía entrenamientos de 50x400", "Sammy Wanjiru corre 100 kms todos los días", "Bekele puede correr a 2:30 en un 5.000")

2. El misterio. La secrecía, que oculta la práctica, creencias reales y agenda del grupo. ("Yo te diré como mejorar tus marcas", "Sin un plan de entrenamiento como el que yo tengo no mejorarás, ya te lo pasaré", "Tengo una marca nueva de geles difíciles de conseguir pero que son los mejores del mercado", "Tienes que hacer fartlek, no te preocupes yo te lo explicaré", "El VO2 es lo que te hace un mejor corredor, ya verás cómo mejorarlo")

3. La autoridad. Régimen autoritario que utiliza a las personas para suplir a las necesidades del grupo. (Si el chaval tiene condiciones: "Te tienes que federar, te veo condiciones, únete a nuestro equipo de atletismo y mejorarás)

Una de las aportaciones más significativas de Hochman es la importancia de la secrecía para manipular la psique colectiva. En el misterio hay un ocultamiento deliberado de la información. Cuando existe secrecía se deteriora la percepción de los seguidores adoctrinados acerca de la realidad y verdadera naturaleza del grupo, esto los vuelve particularmente vulnerables. ("Ven a rodar el sábado con nosotros, vamos a ir lentos" para luego meterle una caña tremenda el día en cuestión y dejarlo con agujetas una semana). En este caso, la gente no presta su consentimiento a participar en la organización con pleno conocimiento.

Cuando introducimos a un profano en el running, ¿no estamos acaso ocultando parte de la información de lo que va a tener que sufrir y los kilómetros que va a tener que hacer para acabar por ejemplo su primera maratón? Lo animamos con frases como "tú puedes hacerlo" o "si yo pude tu también puedes", pero evidentemente no le decimos que va a tener que salir 5 veces por semana a hacer al menos 70 kilómetros y que hay bastantes probabilidades de que se lesione si no adquiere una base firme de al menos un año corriendo antes. De las lesiones no decimos nada.
Después de leer las teorías del profesor Hochman no tengo ninguna duda. Hay ocultamiento de la información a los nuevos adeptos del running, utilizamos métodos de reforma del pensamiento ("varía tu entrenamiento", "aprende el beneficio de las series", "incrementa los kilómetros cada semana") y utilizamos como herramienta para convencer la triada (el milagro, el misterio, la autoridad). Si a esto añadimos la dominancia de comentarios de ánimo y consejo que vemos en los blogs de "hermanos del running" del estilo "no te preocupes, acabarás tu MM", "lo importante es que te recuperes, volverás a correr pronto", "esa lumbalgia se te pasará en unos días", yo lo tengo muy claro compañeros: Somos secta.

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7 Comentarios:

  1. Lo somos, sí señor; y está bien que así sea.

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  2. Trataba de convencerme de que éramos gente normal, pero después de ver estas pruebas tan documentadas mi resistencia ha caído ... somos secta

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  3. Hermano Manuel, tienes la grácil misión de convertir profanos a nuestra buena causa con el objetivo de que toda la humanidad corra como nosotros. Busca tu camino. JA, JA, JA.....(sonido de rayos y truenos).

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  4. Glups... donde me he metido... con lo bien que estaba yo hasta hace un año tumbado en el sofá y engordando tranquilamente...

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  5. Jan:
    - ¿verdad que ya estás haciendo series porque un "hermano" te dijo que mejorarías tus marcas?
    - ¿ a cuántos amiguetes del trabajo les has hablado ya de marcas, VO2, fartlek, ir de menos a más, etc?

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  6. Qué suerte tienes, yo no he conseguido hasta ahora que ninguna de mis amigas se enganche a esto en plan serio. Aunque, la verdad, no pongo mucho empeño en ello. Soy más de "que haga cada uno lo que le dé la gana".

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  7. lo que sois es gilipollas, llevo toda mi vida haciendo artes marciales, corro, hago pesas, me machaco por que es mi filosofia de vida pero es que de un tiempo a esta parte veo runners y me da por ostiarlos y de veras que podria, a que viene esa cara de suficiencia estupida que teneis como si estuvierais haciendo algo transcendental, y las mierdas de conversaciones que os traeis como lo de suprinador, cuanto son tus marcas, cuanto corristes hoy etc.. a quien cojones le importa, me doy de ostias todos los dias y me machaco a diario y no voy con esa cara de gilipollas propotente que todo lo sabe, soy de los que hacian ejercecion cuando hacerlo no era una cosa normal y no ibamos como gilipollas zombies y creyendonos los mas guays del mundo, si soys secta y eso no es precisamente algo positivo.

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