"My voice is no more, my heart está aquí"

Domingo, 7 de Abril de 1991. Dos estudiantes en Madrid llegan en autobús a Leganés. Sin demasiadas dificultades encuentran la sala Universal Sur, tocan Jane´s Addiction. A principios de
1991 no había banda de rock alternativo más grande en el planeta que Jane´s Addiction. En una época aún escasa en conciertos internacionales en España, era casi un milagro que Jane´s hubieran incluido a España dentro de su gira mundial.
Presentaban Ritual de lo Habitual, el disco que los encumbraría
en lo más alto del olimpo del Rock Alternativo. Faltaban aún algunos meses hasta Septiembre para que Nirvana editaran "Nevermind" y cambiaran el mundo para siempre.

Los dos estudiantes entran en la sala temprano y ven aún un hueco libre en la primera fila. Lejos de salir corriendo a ocupar
esos privilegiados sitios, se miran dubitativos sin saber qué hacer. Jane´s eran peligrosos, se contaban multitud de historias de sus giras que no invitaban precisamente a acercarse a la primera fila del escenario, uno acudía a un concierto de Jane´s Addcition sin expectativas claras sobre lo que iba a presenciar, todo podía pasar. La duda duró pocos segundos, los dos estudiantes se situaron en primera fila a la derecha.

Sale la banda y comienza "Up the Beach", Perry Farrel, líder del grupo, con gabardina de cuero negra, pelo muy corto teñido de
rojo y botella de vino español. Escenario lleno de velas y fotos de santos y vírgenes. Uno de los mejores conciertos jamás celebrados en nuestro país, no era costumbre a principios de los 90 disfrutar de la banda más grande del momento en su punto más alto. Perry Farrel arrastra algunos problemas con la voz, entrando en los bises le dice al público en mezcla de español e inglés: "My voice is no more, my heart está aquí". Se acerca a las primeras filas, agarrando la mano de uno de los estudiantes de esta historia se tira al público dando una vuelta en el aire y cayendo de espaldas. Se desata la histeria, aquello era grande, muy grande.

Sin medio de locomoción para volver a Madrid desde Leganés un domingo por la noche no quedó alternativa que hacer autostop. Un coche destartalado con toda la colección de complementos casposos (perrito moviendo la cabeza en la parte trasera, tapizado de terciopelo, dados colgando del retrovisor, etc.), que parecía recién salido de una película de Torrente, recoge a nuestros estudiantes. Lo conduce un "jevi" trasnochado con pintas de trabajar en "el andamio" que viene también del concierto con su amigo. Se pasan todo el camino hacia Madrid comentando cuanto se les parecían Jane´s Addiction a Led Zeppelin (!). Dejan a los estudiantes en algún barrio de las afueras, al menos desde ahí ya podían volver a su casa.

En algún momento de la noche, Gonzalo abre los ojos, observa con satisfacción que en la mesa de noche sigue la púa del bajista
Eric Avery, recuerdo fetiche del concierto, sonríe y sigue
durmiendo...

Me ha costado "enchufarme" al plan de entrenamiento para una nueva maratón sólo tres meses después de haber corrido la última. Dudé durante algún tiempo, pero decidí "alargar" un poco más el plan anterior e ir a por otra, ya descansaré en Mayo. Miguel desde su blog me ha hecho reflexionar sobre la innecesaria presión que a veces nos metemos los populares de forma insana. Es cierto, a veces nos metemos presión, pero cuando decidimos ponernos en la línea de salida de una carrera es para ir a probarnos y batir nuestras marcas. Un jogger comienza una carrera para acabarla. Si no hay lesión de por medio, un runner lo hace para triunfar.

El cerebro nos ofrece técnicas para quitarnos presión, auto-frases del estilo "si lo que me gusta es correr", "acabando ya estoy contento", "no pasa nada si no mejoro la marca del año pasado". Es el mini-yo diabólico que nos asalta en el kilómetro 32 pero en su versión dulce, que intenta que caigamos en la misma trampa. No nos engañemos, todos queremos triunfar, nadie entrena tres meses para "estar contento acabando". Yo lo tengo muy claro, si fracaso en Mapoma no pondré excusas absurdas sobre la altura o las cuestas de Madrid, levantaré la cabeza con orgullo maratoniano y reconoceré mis errores de entrenamiento o de cálculo, e intentaré aprender para la próxima. Porque lo que queremos todos es triunfar, nada de excusas. Porque "My voice is no more, my heart está aquí".

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CONVERSATION

15 Comentarios:

  1. En ese concierto estuve yo con un amigo al que le chiflaban... no eran mi grupo favorito,yo era más punk en esa época, pero me lo pasé muy bien. Lo de la vuelta a Madrid desde ese sitio infecto que era Parquesur era épico... en un concierto de los Pixies se rompió el 127 de mi abuelo que utilizaba y me tuve que volver haciendo autostop...

    Para la maratón mi miedo principal es el ritmo de los primeros kms, si salgo demasiado rápido o despacio (entiendo que es mejor pecar de lento)... Yo me digo que sí que me conformaria con acabar bien, lo del tiempo en mi primera maratón me da un poco más lo mismo, aunque claro, por otro lado, tengo mi objetivo marcado... si es que somos todos iguales

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  2. Joder Gonzalo, qué recuerdos cuando eramos jóvenes no teníamos coches y acudíamos a conciertos... Ahora nos ha dado (y ya con coche), ir a carreras! y perder la costumbre de ir a concierto. A mí los macro-conciertos que se programan ahora no me da la gana ir!

    Por cierto que también he hecho auto-stop, y también me ha tocado patear. Las dos cosas.

    Respecto al "tema" pues gracias por tu comentario en mi blog que me parece de lo más intersante y la cita en el tuyo . El tema de la presión, o auto-presión da para muchas entradas... Me quedo con la frase "resistir es vencer" y por cierto yo soy de los que nunca pone excusas. Siempre digo que hago lo que puedo que ya es.

    Saludos

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  3. ¡Guauu qué historia más buena! Realmente Janes Addiction eran el 91 el reverso tenebroso de GnR.
    baci e abbracci

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  4. Que decepción, yo pensaba que nos ibas a decir que estos también corrieron un maratón, y que no pudieron con Oprah :-).
    Muy buena historia.

    Yo me conformo con llegar, pero claro es que eso ya es MMP para mí. Tienes razón, nunca lo decimos abiertamente, pero cuando estamos en la salida queremos probarnos y ver si somos capaces de romper una nueva barrera.

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  5. Has expresado los sentimientos del runner de forma impecable. Acabar está bien pero acabar satisfecho con tu rendimiento es la leche, y si además mejoras tu marca, no tiene precio.

    Saludos

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  6. Pienso mucho en ello. Todos nos sentimos jogger, pero realmente somos runner. O quizás sea simplemente la evolución natural, y el siguiente paso al jogger es el runner.

    Lo importante es intentar encontrar el equilibrio entre las variables tiempo y distancia. O entre las magnitudes tiempo y disfrute, mejor dicho.

    Un saludo

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  7. Hola Gonzalo, estoy de acuerdo contigo.

    En mi caso es mi segundo Maratón y toca arriesgar, voy a por marca y sino la consigo claro que admitiré el fracaso, pero tambien te digo que con solo disfrutar la experiencia y terminar seré feliz muy muy feliz...

    Y de los Jane's que decirte... pedazo de banda, me cautivo la voz de Farrel y un sonido diferente en aquel momento, que suerte poder disfrutarlos en directo.

    Un saludo

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  8. Para la primera lo de acabar en una marca por debajo de cuatro horas, me parece buen objetivo, pero tú estás ya a otro nivel, necesitas nuevos retos que te estimulen, ser sub 3:30 y cuanto más sub mejor, pero cuando se llega al límite qué pasa?, ¿basta con mantenerse?
    Somos runners con cabeza, correr es nuestra pasión, pero creo que no debería ser nuestra obsesión.
    No bajar marca o no conseguir el objetivo, no debe ser un fracaso, si no un simple tropiezo en nuestro historial, siempre habrá tiempo de volver a intentarlo y disfrutar con ello, no debemos buscar excusas y autocomplacernos si no soluciones para que lo que impidió conseguir el objetivo no se vuelva a repetir.
    Vaya rollo que me estoy marcando, mejor dejo de monopolizar tu blog.

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  9. Coño Gonzalo. Pues claro: salvo la primera vez, las demás veces siempre vamos a por más.
    Lo inteligente está en saber ponerse metas alcanzables y no morir en el intento.

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  10. Gonzalo preciosa historia, todos nos sentimos identificados, todos queremos triunfar, lo sano es saber establecer nuestras metas acuerdo a nuestras capacidades. Un saludo.

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  11. Sin duda, soy runner! Quiero triunfar y haré todo lo posible para hacerlo en Madrid y si no lo consigo habré fracasado y reconoceré mis errores.
    Nos gusta ponernos nuevas metas, retos dificiles, pero somos así y disfrutamos con ello. Hay que vivirlo así, somos así y no podemos negar lo que llevamos dentro!

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  12. Con lo que se confirma mi teoría de que tú eres Jan disfrazado de japonés.
    En cuanto a lo de competitivo me temo que sí.
    Que un poco. Pero conmigo mismo.

    Un abrazo

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  13. Lo que pasa es que somos débiles y enseguida buscamos justificaciones.
    Ánimo en Mapoma.

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  14. Hola Gonzalo, yo personalmente no hubiéra podido preparar otro maratón y menos con un margen de tres meses, todo mi respeto a quien lo hacéis y por su puesto espero que fulmines tu marca en Madrid.

    Un abrazo.

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  15. Grande! Totalmente de acuerdo contigo. En la casi totalidad de las carreras que voy pretendo esforzarme al máximo y dar todo lo que tengo y he cosechado en los entrenamientos.

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