El pulpo Paul y la paradoja del bronce

Si hay dos acontecimientos extra-deportivos que me han interesado por encima de los demás en este pasado Mundial han sido la consagración del Pulpo Paul como ídolo de masas y la confirmación una vez más de la paradoja del Bronce.


La historia de un Pulpo que alegra a 50 millones de personas y le amarga la existencia a otros 500 millones no puede pasar desapercibida. Aunque parezca una tontería, no es lo mismo el Pulpo Paul que Paul "el Pulpo". "El Pulpo" podría ser el sobrenombre de alguien al estilo "Pepe el manos largas" o "Juan el rápido", pero este pulpo es simplemente Paul. Con cada apertura de urna alegraba la vida de una afición y amargaba a la afición rival. Si hubiera visto un futuro diferente probablemente hoy tendríamos ganas de despedazarlo, pero lo amamos sobre todas las cosas. Hay que reconocer que un Pulpo que adivina el futuro tiene su lado simpático. Olé por Paul que le ha dado vidilla a este Mundial.




Hace ya bastante tiempo publiqué algo sobre la paradoja del bronce. Esta teoría la descubrí por primera vez en un libro de Manuel Conthe del mismo nombre y desde entonces observo enfermizamente la entrega de trofeos y medallas de las competiciones donde hay podium de tres. La paradoja del bronce consiste en que en las competiciones donde hay podium, la medalla de bronce siempre está más contento que la medalla de plata. Es realmente paradójico. Si mostráramos las fotos de arriba (Alemania y Holanda) a un americano de la América rural sin idea de fútbol y únicamente interesado por lo que ocurre en el deporte dentro de sus fronteras, nos diría que los de blanco (Alemania) han quedado por delante de los de naranja (Holanda). Eso es lo que dice la lógica si miramos sus caras, pero nada más lejos de la realidad.

El efecto de la paradoja del bronce se produce porque la medalla de plata se compara con el ganador y se siente frustrado por no haber alcanzado el primer puesto. En cambio, la medalla de bronce se compara con el cuarto puesto y con la posibilidad de no haber conseguido nada. Es por ello que normalmente las medallas de bronce suelen estar más contentos que las medallas de plata. Esta paradoja la comprobó un profesor universitario que había grabado las entregas de medallas en las Olimpiadas de Barcelona. En la mayoría de los casos las medallas de bronce parecían mucho más satisfechos que los de plata.


En mi mundo de corredor popular, no entran ni el Pulpo Paul ni ninguna paradoja del bronce porque el entrenamiento y no la adivinación marcarán tus carreras (aunque no necesariamente), y ni por asomo me acercaré nunca a un tercer puesto en una carrera. Aunque quien sabe, si resistir es vencer, a base de resistir años corriendo a lo mejor en la categoría de más de 70 años pillo chapa.

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18 Comentarios:

  1. Gonzalo, sienta mal quedar el cuarto a un paso de la de bronce... tengo un par de cuarto puestos y me da rabia no haber esprintando...
    Es curioso las fotos, lo dice todo.

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  2. Hola Gonzalo, toda la razón con el bronce, por eso lo llaman la final de consolación, siempre terminas ganando aunque sea el tercer puesto.

    Cuando tengas 70 años recuerda esta entrada, seguro que pillas chapa y lo has adivinado

    Un saludo
    Quique

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  3. Siempre se puede ser bronce, en Dublín puedes ser el tercer español, el tercer canario,.... el tercero de tu barrio, hay que buscar motivación como sea.

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  4. El pulpo este era listo.
    Le mandamos un bote de pimentón y ya sabía lo que tenía que hacer.

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  5. Jajaja, ya me veo a todos los de nuestra quinta corriendo como locos a los 70, a ver quién se lleva al menos una medalla de bronce, y contando las batallitas de aquel mundial que ganó España con la ayuda inestimable del pulpo después de las carreras... ;)

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  6. Toda la razón del mundo con lo de la medalla de bronce. Como bien dices el tener tan cerca la gloria, hace que el que se lleva la plata no quede satisfecho, bueno salvo que seas corredor de 100 metros y delante tengas a Bolt. Entonces la plata sabrá a oro seguro.
    Resistir tiene su premio, y seguro que te cae alguna chapa, ya veras!!

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  7. Mucha razón...lo único es que si esperas coger chapa a los 70 vamos a tener que correr mucho y como lo hacemos en esta tierra quizás por esas fechas vaya yo y te relegue a la cuarta posición ...jajajaja, sería jodido después de estar toda una vida corriendo te la quite alguién concocido, más por un amigo. Saludos!

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  8. Ya, ya, pero ese pulpo es un crack
    Toda la oficina parada el viernes pormla mañana viendo a por cual de las dos urnas se lanzaba
    Todo un hipnotizador de masas
    JUAN

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  9. No hay nada que unos cachelos no puedan solucionar...

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  10. Toda la razón, es mejor ganar el tercer lugar que perder el primero, sin dudas!
    Creo que muchos tenemos la misma esperanza, pillar chapa cuando tengamos 70 años :-)
    bss
    Tania

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  11. La medalla de chocolate es la del cuarto clasificado. No me he leído el libro que comentas aunque cómo no mil veces he pensado esa posición! Para bien o para mal, he sido opositor unos años de mi vida y he sentido en carnes propias ese 'cuarto puesto'.

    Lo difícil no es ganar, o 'saber ganar' sino saber perder!

    Por cierto, que yo soy hombre tour y en ese épico deporte aún es más difícil conseguir no ya una cuarta posición sino incluso la segunda. Sólo 'cuenta' el primero en las etapas... y la gente sólo recuerda (llegado el caso), el ganador del Tour pero no el podium... Claro que el ciclismo es otra historia!


    Sigue sin gustarme el fútbo, España ni el pulpo!

    Saludos

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  12. Corta vida le espera a ese Paul.
    La medalla de chocolate tampoco está tan mal si la comparamos con Italia,Francia y demás.
    Nos vemos

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  13. Ese pulpo en Galicia no tendría tanto tiempo para hacer tonterías.
    Cuando tengas 70 no te será fácil pillar chapa porque ahí también estaré yo y pienso dar batalla.

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  14. El segundo puesto es el primer perdedor y duele más ser el primero que el segundo.

    Un saludo,

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  15. pues yo espero que a mis 70 los riscos, ras, y gonzalos esteis jubiladitos y sin ganas de correr, no sé. dedicados a la petanca y el mus... porque si no, ni a esas edades pillaré podio ;)

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  16. Yo a veces tengo la paradoja del puesto 257, otras la paradoja del puesto 7243, ... la del bronce creo que no la voy ni a oler :-)

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  17. Hola magnífica entrada Gonzalo.......está es de oro...saludos kiko.

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  18. Nunca pensé en esto antes, pero tan pronto como usted ha dicho que yo sabía exactamente lo que quería decir! Lástima que no siempre puede ver lo grande que es lograr la plata, en vez de pensar que falta el oro.

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