Han pasado sólo seis días desde la última Maratón y no he podido contener hoy las ganas de salir a correr. Después de una Maratón es normal que te entre desgana y apatía y que te cueste volver a salir a correr, el cuerpo y la mente deben avisarte sobre cuando estén preparados para salir nuevamente. A veces pasan semanas, a veces meses, hasta que la cabeza vuelve a darte señales de que necesita salir a correr.
Epílogo
La mañana después de la Maratón era muy corta, tenía que coger un avión y tan sólo disponía de una hora para conseguir mi fetiche. Ese día se ponía a la venta "Life", la autobiografía de Keith Richards. No era cualquier libro, era la vida contada en primera persona de su satánica majestad Keith Richards, si hay alguien que puede contar de verdad los entresijos del Rock de las últimas décadas ese es el amigo "Keef" y yo lo tenía que tener antes que nadie.
Dublín me recibe con mucho frío y lluvia. Abrigo, manos en los bolsillos y a recorrer la ciudad. El tiempo hasta la carrera seguro que cambia, no hay motivo para preocuparse aún. Intento descansar por la tarde para no pasar el día caminando y agotado. Además de pasar por (casi) todos los típicos enclaves de turistas, rebusco en el ambiente musical de la ciudad y me saco una foto con la estatua de Phil Lynott (para tí Jan) y con el famoso teatro Olympia donde han tocado todos los grandes (para tí Miguel).


Cuando ya pensaba que no lo iba a ver, ahí estaba, un gordo leprechaun con cara de bonachón y con un mazo que tenía especialmente guardado para mí y que quería sacar en el kilómetro 32 para atizarme. Le arrebaté el mazo y le dije que aquello no era nada personal, que no tenía nada en contra de los enanillos verdes, pero que había ido allí desde tan lejos para capturar uno en una carrera justa, saliendo los dos al mismo tiempo. El tenía le ventaja de que conocía el terreno y el clima, yo ponía el coraje.


Ponme fuera del alcance del bostezo universal,
nos veremos en el exilio o en una celda.
Ponme fuera del reposo en mi historia personal,
soy un ave rapaz ¡Mirad mis alas!
("Deshacer el Mundo" - Héroes del Silencio)
Ya está, ya no hay tiempo de hacer cambios. Atrás han quedado 17 semanas de plan que con esta de trámite en la que estamos haremos las 18 oficiales que manda Jack.
Llevo un año seguido enganchando un plan de maratón detrás de otro para completar tres maratones, pero no me siento cansado ni física ni mentalmente. Voy con la ilusión del principiante y con algo más de experiencia que hace un año. Es hora de preparar los últimos detalles para unirme al "middle-of-the pack" el próximo lunes. A esta hora dentro de una semana ya habré terminado de soñar.
La metamorfosis de persona en rapaz ya se ha completado. Comienzo a sentir el frío y el silencio de los momentos antes de entrar en combate, cuando el miedo te invade y la adrenalina comienza a expandirse por tu cuerpo. Es ese silencio el que te prepara para el Horror.
Esta ha sido una semana de súperdescarga, hasta el punto de sentirme perezoso. Como marcan los cánones, he bajado kilometraje pero no intensidad. Jack recomienda seguir metiendo calidad casi hasta el final aunque muchos menos kilómetros. Bajar la intensidad ahora puede hacer que pierdas un 1% o 2% de forma física, un segundo quizás por km. que podría ser fatal.
La semana ha quedado así:
- Martes: 12K a 4:56
- Miércoles: 3K + 2 Kfuertes + 2K + 2Kfuertes + 3K (sale total a 4:51)
- Viernes: 12K a 4:49
- Domingo: 5K + 3Kfuertes + 5K (Garmin sin batería, qué más da)
Cuando tenía tres años Scorpions publicaron la canción "Speedy´s coming". Hoy treinta y seis años después Scorpions siguen reinando y yo tomo prestada su canción como epílogo de este plan. Que tiemblen esos enanos verdes, Speedy´s coming.

- No he fortalecido el cuerpo en gimnasio. Hice algunas sesiones al principio del plan, pero lo dejé porque no podía encadenar 5 días de running y uno de gimnasio.
- No he hecho apenas cuestas. Al ser una Maratón más o menos llana, me centré en cumplir con los rodajes del plan.
- No he hecho abdominales ni lumbares.
- No estoy acostumbrado a temperaturas frías, he preparado esta Maratón a 30 grados y me puedo encontrar de salida con 8 grados.
- No tengo ropa especial para correr con temperaturas frías, iré con camiseta sin mangas. He visto fotos de años anteriores y el 50% de los corredores van con camisetas de atletismo sin mangas, pero ellos están acostumbrados, yo no.
- Muscularmente la Maratón me puede pasar factura en los últimos kilómetros y perder todo lo que lleve ganado hasta ese momento.
OPORTUNIDADES
- El hecho de correr en una ciudad nueva y en el extranjero puede ser una motivación especial.
- Si la meteorología ayuda puedo obtener la marca deseada y obtener MMP. Mi actual MMP está en la Maratón de Gran Canaria (Enero 2010) con 3:32, ahora estoy más fuerte y mis rodajes por sensaciones son más rápidos de los rodajes naturales por sensaciones de hace un año.
FORTALEZAS
- El 70% de mis rodajes los hago dando vueltas a un parque de 1 kilómetro de perímetro, mentalmente estoy fuerte.
- Soy metódico y he cumplido el plan que he elegido al 100% sin parones.
- No soy especialmente rápido, pero sí constante y resistente.
- Me encuentro bien, no tengo signos de lesión y la moral está alta.
- Tengo tres maratones encima y esto me puede ayudar a no equivocarme en la estrategia.
- Aprendí mucho de Mapoma 2010.
- Me lo creo.
- Si la temperatura se mantiene en 12-13 grados estará fenomenal para correr.
- He descansado en este plan antes de los días de calidad y tirada larga y así los he entrenado mejor. He dado más importancia a estos días sobre los rodajes basura suma-kilómetros.
- Me encanta la música y me permiten llevarla en carrera, será una motivación extra para los kilómetros difíciles.
- He hecho más kilómetros que en planes anteriores aunque los ritmos de calidad han sido similares.
- Estoy cumpliendo con el aburrido "tapering".
- No he estirado (esto lo pongo en fortalezas, je, je)
AMENAZAS
- La lluvia. No estoy acostumbrado a correr habitualmente con lluvia, doy un 50% de posibilidades de que llueva. No he entrenado con lluvia. Si lo hace, indefectiblemente afectará a mi marca.
- El frío. No sé lo que es correr una Maratón con frío, no sé cómo voy a reaccionar, no he podido entrenar esto.
- Resfriado. Me obsesiona en esta última semana. El fin de semana en Dublín antes de correr el lunes me puede volver loco viendo frío y virus por todas partes.
- Equivocarme en la estrategia, hacer la media mucho más rápido de lo recomendable por la euforia.
Muy eficazmente, la organización de la Maratón de Dublín me ha enviado un email adelantándome mi número de dorsal para la carrera, será el 813. Esperaba un dorsal de un solo dígito, pero supongo que los habrán reservado para los africanos. De todas formas, el 813 tampoco está mal, me gusta, me recuerda al número de un vuelo transoceánico y todo lo que sea relacionar Maratón con "volar" es positivo a estas alturas..
- Entrenador Daniels, me ha salido una semana muy correcta con los ritmos acelerándose al tiempo que se descargan kilómetros.- Martes: 13K a 4:47
- Miércoles: 2x(4K suaves + 3K duros) + 1k (total rodaje a 4:48)
- Viernes: 12K a 4:49
- Domingo: 22K a 4:51
Una semana más y ya estamos ahí. Continuamos con la descarga gradual hasta el gran día. Me afino, sufro la metamorfosis del killer, mi mirada se hace más dura y profunda, todo parece salir sin esfuerzo, empiezo a sentir "the flow".
Los días previos a la Maratón es un momento clave en cuanto a la búsqueda de inspiración se refiere. Aunque obviamente la afirmación del New York Times de 1909 de arriba hoy queda algo desfasada, sí es cierto que uno se va a enfrentar a una prueba física y mental de alta exigencia, quizás más mental que física, y es conveniente estar inspirado.
Estos días estoy encontrando la inspiración en el libro 26.2 Marathon Stories de Katrine Switzer. Es uno de esos libros de tapa dura con más fotos que texto donde se tratan todas las perspectivas de la maratón como fenómeno global. El momento previo, la llegada, los orígenes, el público, el éxtasis, los souvenirs, las leyendas, las grandes maratones, etc. se analizan con multitud de anécdotas y fotos de una extrema calidad.
Impresionante ver fotos de los participantes en el maratón de la Antártida, en Big Sur, los japoneses corriendo en el Hokkaido, las sillas vacías en línea para guardar sitio en primera fila para ver pasar la maratón de Boston, los keniatas entrenando en el valle del Rift, los rastas en el Maratón de Jamaica, Paula Radcliffe en autobús hacia la salida de la Maratón de Nueva York, ...una auténtica delicia de libro. No hay ebook en el mundo que sustituya el placer de pasar esas hojas con fotos a doble página. En 2006 los lectores de la Runners World americana lo declararon uno de los cinco mejores libros de Running.
Si alguien hace 100 años hubiera dicho que correr 42 kilómetros se iba a convertir en un fenómeno global con millones de corredores en todo el mundo apuntándose a maratones organizadas lo hubieran considerado un loco. Lo cierto es que hoy en día somos millones los corredores que tomamos la salida en alguna de las cientos de maratones que se organizan en todo el mundo, grandes y pequeñas. Este fenómeno global está aquí para quedarse.
En 1982, cuando España vivía su Mundial, un médico norteamericano llamado Larry Dossey diagnósticó por primera vez la enfermedad del tiempo. El principal síntoma de esta enfermedad es pensar obsesivamente que el tiempo se acaba y que tenemos que correr más rápido en todas las facetas de la vida para alcanzarlo, algo que por definición nunca llega.Según el doctor Dossey, los males que aquejan a la sociedad moderna tienen que ver justo con la lucha perpetua con el reloj. Nos estresamos por no poder controlar nuestro tiempo, nuestro propio tiempo. La falta de tiempo es hoy una epidemia.
Frente a esta locura de nuestro siglo surge la filosofía Slow. Esta apareció en Italia como protesta contra la apertura de un McDonalds en la plaza de España de Roma. Inicialmente surgió como la organización Slow Food y luego se ha expandido a conceptos como Slow Sex, Slow Life, Slow Cities, etc. la filosofía de la lentitud. Frente al correr constantemente para intentar atrapar el tiempo que se nos escapa, la filosofía Slow aboga por tomarse las cosas con calma, por ir despacio, disfrutar despacio de una buena comida, de un paseo con los amigos, por apagar el móvil, en definitiva vivir relajados el poco tiempo que dura nuestra vida.
¿Qué tiene todo esto que ver con el Running y mi actual estado de ansiedad maratoniana? Pues si bien practicar un deporte de resistencia es algo completamente beneficioso para cuerpo y mente, cuando éste te domina y no al revés, estás entrando a formar parte de lo que se entiende por enfermos del tiempo. Correr sí, pero que no te domine, hay que disfrutar del placer de hacer una tirada larga por algún bonito paisaje, rodar por rodar, tomarse los kilómetros con calma. Según pasan los años nos vamos dando cuenta de ello y nos dedicamos a hacer kilómetros y kilómetros disfrutando. Y disfrutar no quiere decir ir lento, quiere decir teniendo el control de la situación.
Cuando en un plan de entrenamiento sientes que los ritmos infernales y las sesiones constantes de calidad toman el control de tu vida y te ponen de mal humor, estás comenzando a tener un problema. Hacemos esto para disfrutar, y nos ponemos retos para disfrutar y superarnos. Acabar simplemente una maratón es una hazaña titánica, si no eres capaz de acabar contento porque se te han escapado dos minutos de tu marca, entonces tienes un problema de dependencia. Visto desde fuera, realmente da igual correr una maratón en tres horas y treinta minutos o en tres hora y treinta y dos minutos, ¿qué más da si has pasado un gran momento antes durante y después de la carrera?
Baby, baby make me a loco
Baby, baby make me a mambo
(Havana Affair - The Ramones)
En las tres próximas semanas quito uno de los días de entrenamiento y me quedo sólo con cuatro. Intentaré que la cadencia de entreno sea a razón de día sí - día no, sin encadenar dos días seguidos. Lo duro ya está hecho, ahora sin miedo a descargar, menos kilómetros misma intensidad. La semana ha quedado así:
- Lunes: 14K a 4:51
- Miércoles: 2 x (6K fácil + 3K duros). Sale el total a 4:45
- Jueves: 14K a 4:48
- Viernes: 12K a 4:58
- Domingo: 20K a 4:57
Total kilómetros de la semana: 78

