Gran Canaria Maratón 2013, mi crónica


La maratón siempre te da más de lo que te quita. Cuando cruzas la línea de meta olvidas todo el sufrimiento previo. Nuestro cerebro viene "de fábrica" preparado para hacernos olvidar los momentos malos del pasado, es un mecanismo de supervivencia. En nuestra vida recordamos principalmente los momentos buenos, el sufrimiento se diluye hasta que se olvida. Correré muchas maratones más y no recordaré muchos detalles, no sabré si hice mejor tiempo en esta o aquella carrera, pero nunca olvidaré la entrada de la maratón de ayer. Sufrir, resistir, vencer, compartir sufrimiento, compartir resistencia, compartir victoria, ¿hay algo más grande que esto?

La tarde del sábado organizamos una quedada con muchos de los que corrían al día siguiente, desde los consumados especialistas en 10K hasta los que se estrenaban en maratón. Así pasábamos los nervios de la tarde previa. Me hizo especial ilusión conocer a Antonio y Sergio que venían de Lanzarote y Tenerife a completar sus primeros 42,195.  

De arriba abajo, en sentido de las agujas del reloj: Manuel, Fran, Silvia, Jose Lobillo, Rafael, Aarón, yo mismo, Sergio, Pancho y Antonio

Ocho de la mañana y nos sacamos la tradicional foto antes de la salida. Muchas ilusiones juntas, especialmente para el amplio grupo que se estrenaba en Maratón.
 

Comienza la carrera y me concentro principalmente en no cometer errores. En cualquier carrera los errores se pagan, pero en distancias cortas son recuperables. La Maratón es implacable con los incautos. El día no es especialmente caluroso como otros años, 19-20 grados a la salida no es como para ir a hacer un marcón, pero podía ser peor. Luego subiría la temperatura.

Pasan los kilómetros y voy a ritmos de 4:42-4:45. Este fue mi ritmo del año pasado donde había hecho 3:23 en la misma carrera, no me parecía un ritmo suicida. Pero a partir del kilómetro 18 las sensaciones no son de ir fresco. No es que lo pasara mal, pero no iba lo fresco que debía ir como en una tirada larga de un domingo cualquiera. Los cuadríceps comenzaban a dar señales de roturillas de fibras como si estuviera haciendo un esfuerzo superior para mantener el ritmo.

Paso la Media a un ritmo que considero prudente (1:40:30), pero el paso por aquí no es de ir fresco como una lechuga, y eso me preocupa. No he ido en plan suicida y no tengo las sensaciones que debería. ¿qué ocurre? ¿un mal día? ¿hay algo en el ambiente que me esté afectando? ¿el viento?. 

Comienza la segunda vuelta y vienen para mí los peores kilómetros de la carrera. A la soledad se le une un viento muy desagradable de cara (rachas de 19 nudos, del que impide a los niños por ejemplo salir a navegar a la bahía). Aquí como uno va concentrado no se da cuenta de que está haciendo un sobreesfuerzo para mantener el ritmo. Queremos mantener el ritmo objetivo pero lo hacemos haciendo un sobreesfuerzo para luchar contra el viento. Este sobresfuerzo durante muchos kilómetros se paga. Por más que reviso la carrera, este es quizás el único punto que me pudo afectarme más de lo normal. En vez de fijarte en la sensación de esfuerzo, te fijas en el ritmo, pero no te das cuenta de que hay un viento que está haciendo resistencia. Haces el esfuerzo de correr a 4:25 min/km para realmente mantener el 4:45 min/km y la carrera te mata. Todo el mundo que conozco que tuvo problemas ayer los empezó a tener en el km 25 y no en el 32 como es más habitual en una maratón, sólo puede haber una explicación: el viento.

En la zona del muelle (kms 25-28 aprox.) ya iba mal. Comenzaba a estar realmente preocupado. Tenía un serio problema a falta de 15 kilómetros. Uno se entrena para sufrir en los kilómetros finales, pero no hay entrenamiento posible que te ayude a pasar el sufrimiento cuando aún quedan 15 kilómetros, una eternidad. Los problemas en maratón son grandes o pequeños según la cercanía de la meta. Yo tenía un problema muy grande.

Cuando estoy en el tramo de las Canteras (km 30) salta a la palestra "el pequeño mini-yo" y comienza a bombardearme con mesajes del estilo de "no vale la pena, déjalo ya, ¿para qué tanto sufrimiento? Cuando llegues a la calle Luis Morote te sales y a casa caminando, ya habrá otras maratones." He sufrido en maratones, llevo ocho y han sido más las de sufrir que las que han salido bien. Pero ayer fue especialmente duro, todo vino mucho antes de lo normal.

Por supuesto hacía ya algunos kilómetros que me había olvidado de marca. Esta es una plaza muy difícil, simplemente por la temperatura. Todavía ni me planteaba acabar, sólo quería llegar a mi casa porque en carrera o fuera de ella tenía que volver de todas formas

Me encuentro a Jose Yañez que va renqueando con molestias en un tobillo. Yo ya he empezado a hacer pequeños tramos caminando para recuperar. Con Jose parezco recuperar algo, como si resucitara durante un tiempo. Es en ese periodo de resurrección cuando ya me planteo que mi objetivo es acabar, que no me retiro.

Mi mp3 muere. Lo apagué al hablar con Jose y ya nunca más volvió a la vida. Voy muerto, Manuel debe venir algo más atrás y pienso que debe de venir igual de muerto porque si no, me hubiera dado el súper hachazo hace rato. Pienso que tiene que ser bonito entrar juntos, a estas alturas de la carrera a ninguno nos debe importar un carajo la marca. Pregunto a Jose si ha visto a Robaina y me dice "viene jodido, lo ví comerse un plátano y tenía la cara regañada". A ver si llega y entramos juntos, me digo.

Voy zombi, gracias a los ánimos del público, la dignidad maratoniana y el hecho de ir poniendome pequeñas metas, sigo avanzando. Paso por la puerta de casa (km. 37) y viendo a la familia me animo. Sólo quedan 5 kilómetros, 5 vueltas al parque Romano. El secreto es avanzar, aunque a ratos haya que recuperar unos metros caminando. Estoy completamente vacío.

Paso por casa. Esta es la soledad de la maratón de GC con sólo 420 llegados a meta. Un tipo caminando a mi derecha, otro 100 metros más atrás. Así serían los últimos kilómetros.
Diez kilómetros antes me había dicho que abandonaba. Luego me dije que llegaba hasta la puerta de casa porque de todas formas tenía que llegar. Ahora estaba allí, quedaban cinco "putas" vueltas al parque Romano y no iba a abandonar.

Llego a la calle León y Castillo y cada vez necesito parar antes para recuperar unos segundos caminando. Ahora recupero unos segundos cada 500 metros aproximadamente. Avanzar, avanzar, avanzar. Esto es lo único que pasa por mi mente ahora. Me alegra ver a José Alberto Alemán en el público, me da galletas y me dice que sólo quedan cuatro vueltas al Romano. Le digo que le quiero (es broma, ¿eh, Jose Alberto?). Piensa como un corredor en este momento, cualquier distancia es extrapolable a vueltas de 1 km. del parque Romano.

The Walking Dead. Km 38
A lo lejos más viento. Pero esta vez es un viento agradable, es la escultura de Martín Chirino "espiral del viento" que da comienzo a la calle Triana. Aquí ya sé que acabo aunque sea reptando. Se acorta la distancia entre pausas para caminar, no puedo más.

Avanzando llego a los últimos 700 metros, pero a pesar de ver la meta no tengo fuerzas para seguir y mucho menos para esprintar. Tengo que hacer una última pausa de unos metrillos caminando cuando ya se ve la meta.

A 200 metros de la meta, noto que me tocan la espalda. Es Manuel!, me llevo un alegrón. Llevo media carrera esperando que llegue para ayudarnos mutuamente a acabar, Filípides me ha escuchado y ha querido que esta entrada conjunta se produzca. La sonrisa que había desaparecido de mi cara hace 20 kilómetros vuelve. Me siento la persona más importante del mundo. Manos arriba y entramos abrazados, sabemos lo que ha costado esta carrera. Lo hemos conseguido.

¡ Esto es Maratón !

No sabemos ganar, pero sabemos sufrir

 Epílogo:

Decía arriba que la Maratón te da más de lo que te quita. Esta me ha dado mucho. Corra las maratones que corra en el futuro, esta entrada junto con Manuel después una larga lucha por acabar nunca la olvidaré. Lo que iba a ser una carrera de mierda se convierte en una carrera épica y memorable por el antojo de Filípides. La Maratón es así, te hace ser mejor persona, sufrir curte, te hace conocerte mejor, ver las cosas desde otra perspectiva.

Ayer fue un día grande para todos los amigos que se estrenaban en Maratón. Hoy todos son maratonianos, todos lo han conseguido. Luisa, Antonio, Sergio, Paco, Quique, Alejandro. Se puede. Cuando los vean por ahí recuerden que son maratonianos.

Salí de casa con 70 kilos y volví después de comer y beber en el avituallamiento final con 66,5 kilos. Había dejado tres kilos y medio en el asfalto, en el viento.

Ah, ¿y la marca neta? 3:41:30, por ahí anduvo.

"Ladies & Gentlemen, Elvis has left the building" 


Share this:

CONVERSATION

61 Comentarios:

  1. "Voy zombi, gracias a los ánimos del público, la dignidad maratoniana y el hecho de ir poniendome pequeñas metas, sigo avanzando..." Buena explicación del muro... lo he sentido, te he comprendido y 'eso' sólo pasa en maratón!

    Enhorabuena de la buena por tu maratón Gonzalo. Lo he disfrutado mucho como lector voraz de tus episodios con final feliz. Imagino que estás con el chute, todo metido y es normal, disfrútalo y saboréalo.. es verdad, y tienes razón que maratón te da más que te quita.

    Saludos y te sigo siguiendo, con blogs como el tuyo esto es mejor.

    Fuerza!!!

    Calling Elvis, I'm alone...

    ResponderEliminar
  2. Gonzalo enhorabuena amigo, te portaste como un autentico maratoniano, aguantando estoicamente el peso del maratón a tus espalda. Bravo. Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Es que es muy fuerte. ¿Cómo no te va a hacer ser una persona diferente al mundo el hecho de correr maratones? Enhorabuena por esa fortaleza y por supuesto por la magnífica crónica.

    ResponderEliminar
  4. Es que si fuera fácil no lo haríamos, has controlado perfectamente al mini yo y eso te hace mas grande y mas fuerte.

    Cuando empiezan los problemas en el 25 es el infierno dentro del infierno.

    Esa foto vale cualquier esfuerzo.

    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  5. La Virgen Gonzalo , pasastes mas que Jeremia en la Cruz ,por algo eres el puto maestro y amo de las Maratones sabes llevarlas acabo como el primero y sufrir hay esta la prueba , me acordare en la maraton de Sevilla de todo esto que te paso y la manera de resolver la situacion , enhorabuena y felicidades

    ResponderEliminar
  6. ¡Felicidades, Gonzalo!
    Épica maratón y épica crónica. Muchas gracias por compartirla con nosotros y recordarnos una vez más la grandeza del maratón.
    Bravísimo
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Eres un crack como corredor y mucho mejor persona. Me has emocionado con tu crónica (y eso no suele fácil) y has dejado claro lo duro y emocionante que puede ser esta prueba.

    Me ha encantado conocerte y la verdad es que me lo pase genial en Gran Canaria (carrera incluida). Haremos lo posible para estar en la próxima edición...

    ResponderEliminar
  8. Tremendo Gonzalo...tu crónica me ha emocionado como nunca...mi crónica aún la tengo que dejar madurar un poco porque si me pongo escribirla ahora me iba a salir un truño melodramático lacrimógeno insufrible....aunque viendo tus sensaciones y las mías con un par de corta-pega cambiando los ritmos ya la tendría medio escrita

    Un Fuerte Abrazo

    Lo de la Entrada con Manuel Impresionante...en corriendovoy pondrán los videos mañana...estoy frito por verlo

    ResponderEliminar
  9. Lo de "no sabemos ganar, sabemos sufrir" es una verdad como un templo.

    Esa última recta siempre compensa todo lo que pase antes pero lo de ayer fue mayúsculo. Sólo pensarlo se me ponen los pelos de punta.

    La llegada de ayer la guardaré en mi cabeza con mucho cariño durante toda la vida.

    ResponderEliminar
  10. Joder, esto sí que es es una crónica épica... Y es una de esas carreras en las que aprendes muchísimo, y seguro que tu próximo éxito maratoniano mucho tendrá que ver lo que sufriste ayer.

    Estoy totalmente de acuerdo en lo que dices del sobreesfuerzo y el ritmo. También lo he vivido en mis carnes. Cuando vas bien, el esfuerzo es constante, controlado, al límite pero sin pasarse, y si el cuerpo responde, ves en cronómetro y los ritmos son los que tocan. Cuando es al revés, cuando miramos el crono y nos esforzamos más si no llegamos al ritmo que queremos... Es que toca sufrir y mucho... Ayer optaste por luchar y sufrir, no hiciste marca, pero venciste, y te llevaste el mejor final de carrera posible. Felicidades!

    ResponderEliminar
  11. Muy buena cronica, y la carrera, como tu bien dices te ha dado mas que quitado, la marca es lo de menos, lo importante es la superacion y la capacidad de vencer todos los pensamientos negativos, y eso lo has hecho. Enhorabuena.
    Ahora a descansar un poco y a fijar nuevos retos, que el año acaba de comenzar!

    ResponderEliminar
  12. En Mapoma te resarces. A todo al que acaba una maratón hay que darle la enhorabuena. Ayer no fue tu día, el viento lo jodió, pero te llevaste a tu casa otro capazo lleno de sensaciones, que nunca olvidarás. Un abrazo y felicidades. Preciosa foto de llegada.

    ResponderEliminar
  13. Que bonito Gonzolo, nunca una entrada me había emocionado tanto como esta. Has conseguido ponerme la carne de gallina.
    Felicidades a los dos!!!
    y al resto de maratonianos, que me alegro un montón que todos lo consiguierais.

    ResponderEliminar
  14. Solo por la penultima foto merece la pena sufrir.

    ResponderEliminar

  15. Es increible y emotivo leer que hasta los populares mas pro como tu tienen carreras chungas, alejadas de lo que uno espera conseguir. Esta entrada te hace mucho mas grande. Seguro que muy pronto te sacas ésta espina.

    ResponderEliminar
  16. Hola Gonzalo, te saluda un ex-Salesiano que te recuerda perfectamente, y que ahora disfruta de tu blog. En mi corta experiencia, me cuesta entender como una marca de 3:41 en un maratón se considera "mala", mas habiendo hecho ayer mi primera Media en 2:02 (cierto es que podía haberla hecho en menos, pero me hice un lio con los tiempos y me reserve pensando que podía no llegar, la próxima vez será a por todas...). Pero veo cada semana como te tomas esto de correr, y que lo disfrutas de verdad, y que dias como el de ayer los acabas disfrutando aun mas, la épica es lo que tiene. Un abrazo y estaré a las puertas del edificio esperando a que vuelva Elvis....

    ResponderEliminar
  17. Iba a liarme a coñas pero cuando estaba tecleando un par de ellas, muy buenas por cierto, he recapacitado y me he imaginado lo que es correr un maratón corto de fuerzas y pasado de tiempo y acabar entrando en meta con un amigo. Esta carrera cuando más duro sacude más nos gusta. Habrá que ver qué ha pasado, aprender de la experiencia y guardarla para el futuro, que seguro te verás en alguna que otra maratón rebelde. Maratón es el deporte de la victoria, a que sí.

    ResponderEliminar
  18. Por eso la prueba reina, y más para nosotros, populares. Es lo impredecible de los 42.195 metros lo que la hace temible y preciosa a la vez. Pasar el km 20 y empezar a sufrir es introducirte en una ensoñación agónica que cuando termina te resucita, te anima a seguir y a valorar aún más lo que has hecho. Lo difícil no es ganar ni bajar marcas, lo difícil es no tirarse en la acera y seguir hasta la meta. ¡Enhorabuena!

    ResponderEliminar
  19. Pocas palabras puedo decirte aparte de que, por muchos kilos que te haya quitado el maratón creo que a ti ayer te alimento mucho el alma.
    Felicidades y enhorabuena.

    ResponderEliminar
  20. Impresionante crónica de una carrera que tú y Manuel nunca olvidarán, Gonzalo! Enhorabuena de todo corazón! Ahora descansa y recupérate bien

    ResponderEliminar
  21. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  22. Grande MARATON !!!

    Grande GONZALO !!!

    Ya te admiraba antes de esto, por tu constancia, por tu manera de entrenar, por tu espiritu maratoniano...

    A partir de ahora más aún, por ese coraje, por esa capacidad de sacrificio, por mandar a tomar por saco al "miniyo" y por seguir adelante cuando lo fácil es retirarse.

    Cuando pienso en maratón... imagino un día soleado, calles repletas de corredores y atestadas de publico animando con entusiasmo.... lo que no me imagino es una calle como la de la fotografía.... ese 3:40 tiene mucho valor compañero....

    Creo que no hace falta darte la enhorabuena, creo que tu satisfacción por haberlo dado todo, es plena.

    Un abrazo Crack.

    ResponderEliminar
  23. Hola Gonzalo,

    la verdad es que el viento hizo duro la tirada larga de cualquier domingo como me dijiste cuando en la av marítima, ya en la segunda vuelta, me puse a tu lado y te pregunte al ritmo que ibas. Luego me vi bien y seguí el mio.

    La maratón tiene un muro, la paz mental se consigue cuando lo superas.

    Enhorabuena y hasta la próxima!

    ResponderEliminar
  24. ¡Sensacional y emotica crónica!, desde luego que tuvo un broche de oro esa Gran Canaria Maratón con vuestra entrada.Os admiro, esa fuerza, ese coraje para controlar os hace geniales a los maratonianos.Enhorabuena a todos que lograron terminarla. Un abrazo campeón.

    ResponderEliminar
  25. Una crónica preciosa, que te pone los pelos como escarpias. Muchas felicidades, Gonzalo.

    ResponderEliminar
  26. Felicidades Gonzalo, tiene mas mérito acabar una maratón con ese sufrimiento que un MMP. Épica la cronica. Un abrazo. Y como le dije a Manuel en su blog, que bonito el final.

    ResponderEliminar
  27. Creo que es bueno pasar por una de estas, en el momento no te lo parece, más bien es una puta mierda y un sufrimiento agónico, yo también he estado ahí defendiendo las últimas banderas donde te llueven las hostias. Salir de esa zona es muy grande, como dices la mente lo olvida pronto. Lo has explicado de lujo, como siempre. Esta es la cara "B" del single, es menos pegadiza y comercial, cuesta más escucharla, pero es un gran tema.
    La foto es genial, la vi ayer en twitter y me encantó.
    "La maratón siempre te da más de lo que te quita."
    Agonizando has igualado mi MMP ¡cabronazo!

    ResponderEliminar
  28. Enhorabuena, Gonzalo. Qué bonito :)

    ResponderEliminar
  29. En Oporto me pasó lo mismo que a ti con el viento, tú no llevas pulsómetro, pero en el mío después de mi carrera vi que el viento me estaba costando en la primera media 10 pulsaciones más de lo normal para seguir en ritmo....y lo pagamos, claro. Enhorabuena por la resistencia al sufrimiento y por esa gran foto con Manuel. Ahora tendrás que ir a Mapoma con ganas de revancha.

    ResponderEliminar
  30. ¡Felicidades!¡Qué grande! Me he emocionado y me he identificado contigo, puesto q corrí una en tarragona hace 2 años en la q sufrí de pinchazos y calambres en el sóleo a partir del km 28 y me costó un mundo acabarla :-) frases como: 2¿Qué hago aquí?" o "no vuelvo a hacer una maratón en mi vida" se sucedían continuamente y al final medía los kms por vueltas de un parque de un km al q suelo ir a entrenar. "venga, q me quedan 2 vueltas a Can Mercader", "venga que me queda solo una..." y pasito a pasito y con ánimos de otros corredores y del público conseguí llegar a meta ;)

    “Si quiere ganar, corra cien metros. Si quiere experimentar la vida, corra maratones” Emil Zatopek

    ResponderEliminar
  31. Magnífico!

    Dos rivales; dos amigos; dos hombres, un solo abrazo.

    ResponderEliminar
  32. Enhorabuena a todos, sois unos cracks.

    Me quito el sombrero, si señor, como bien dices cuando cruzamos la línea de meta se nos olvida todo el sufrimiento, y encima lo hiciste con Robaina, casi na.

    Cada palabra, cada frase, me hacía empujarte y decir ¡Venga Gonzalo, eres un gladiador del asfalto, un referente para muchos, no puedes abandonar!Yo en Sevilla en el 2012 y con lo mal que iba desde el 15, ve dije ¡Resistir es vencer! recuerdas de donde copié la frase ?.

    La marca en una maratón es lo de menos, lo que importa es la sensación de realizar el trabajo, pese a todos los condicionantes de la misma (viento, calor, estado de ánimo, trabajo, porque es que somos currelas y esto es nuestro bendito hobby).

    Bueno amigo Gonzalo, me alegro mucho de tú éxito.

    salu2

    ResponderEliminar
  33. ENHORABUENA GONZALO!!!

    Me perdí vuestra entrada en meta porque estaba a esa hora iba por el km36 y a punto de comenzar mi agonía :)

    Releyendo tu crónica sigo sin encontrar el "porqué" de la petada general, yo no noté ese viento, incluso en la 2ª vuelta es cuando mejor iba, yo eché de menos el asfalto, tanto tramo de adoquines/baldosas me acabó matando al final.

    Ayer aprendí mucho, que el Maratón es duro, más de lo que pensaba, que a falta de 3kms petes y se conviertan en una pesadilla es algo que no olvidaré, pero la entrada a meta lo cura todo, por sentir eso vale la pena todo.

    Lo de ayer fue GRANDE, todos acabamos "tocados" pero acabamos, cada uno su distancia y ESO es lo que más importa.

    Espero verte en marzo con más tiempo para hablar.

    Ahora a por el 9º! y yo a por mi 2º!

    ResponderEliminar
  34. Siento Gonzalo no haberte conocido, será en otra ocasión. El finde en Las Palmas fue genial, buena carrera, buena gente y una cuñada maratoniana je,je. Seguimos en sintonía

    ResponderEliminar
  35. Si es que ya te lo han dicho todo... Tarda uno un ratillo en conectarse y ya está fuera de la carrera por comentar...

    Muchas veces pienso que el objetivo de los entrenamientos (aparte de mejorar condiciones físicas) es aprender a sufrir; aprender a afrontar esos momentos en los que quieres dejarlo todo e irte a casa. Esos momento que siempre llegan y que diferencian el maratoniano del resto de personas... Y vosotros sois maratonianos; maestros maratonianos.

    ResponderEliminar
  36. Felicidades Gonzalo, has hecho que viva la carrera como si la hubiera corrido yo mismo. No me cabia ninguna duda de que ibas a terminar la carrera a pesar del viento, si no no serias un puto killer del asfalto.

    ResponderEliminar
  37. Hacer una buena marca es un premio, pero no es el premio más grande del maratoniano. Continuar cuando otros lo dejarían, luchar por hacerlo lo mejor posible, entrar en la meta acompañado por un "camarada" de entrenamiento, eso es el verdadero premio y por eso esta maratón no es simplemente una más, esta ha sido de las buenas. ENHORABUENA

    ResponderEliminar
  38. Enhorabuena Gonzalo.
    Así el maratón, puedes pasar meses preparándolo a tope y el día D la meteorología te la juega de este modo. Asco de viento!!
    Se aprenden más de carreras así que de otras que salen a pedir de boca.
    Acabar estando tan tocado y con las complicaciones que se dieron es todo un triunfo.
    En Madrid ten por seguro te sacas la espina.

    Saludos

    ResponderEliminar
  39. Felicidades Gonzalo, a tí y a toda la pandilla que te acompañó. Hay que ver como se sufre, pero nos da igual, porque estas vivencias no se pueden conseguir de otra manera son únicas y todo ese sentimiento a flor de piel quedará grabado en tus retinas por siempre.
    Enhorabuena.

    ResponderEliminar
  40. Cuando la marca es lo menos importante y lo mas importante es todo lo demas,llega la epica.Llegar en maraton siempre es un triunfo por algo la conocen como maraton y encima entrando en compañia de un amigo,no puedes pedir mas y se que ni quieres,ni lo necesitas porque lo tuviste todo aquel domingo de enero.Felicidades maquinon¡¡¡.

    ResponderEliminar
  41. Una crónica a la altura de una carrera espectacular. Tres cuanto? A veces los números se olvida para dejar que la experiencia pase al primer plano. Enhorabuena, sigues siendo mi maestro maratoniano.

    ResponderEliminar
  42. ¡¡qué rollo de blog!! "solo" tiene 43 comentarios esta entrada :-):-)

    En serio.
    Me encanta la desnudez con la que cuentas lo putas que lo pasaste en tu 8º maratón. tu pelea cara a cara con el viento, con la distancia, con el cansancio. Intentando defenderte cada metro para luego, con tu constacia vencer al maratón...

    Y sobre todo me encanta tu generosidad con los demás en el final de la entrada...

    "Ayer fue un día grande para todos los amigos que se estrenaban en Maratón. Hoy todos son maratonianos, todos lo han conseguido. Luisa, Antonio, Sergio, Paco, Quique, Alejandro. Se puede. Cuando los vean por ahí recuerden que son maratonianos."

    Lo tendremos en cuenta

    ResponderEliminar
  43. Estimado Gonzalo:

    Sólo puedo darte la enhorabuena. Como dices, cada maratón es diferente y de cada una se saca una enseñanza. Yo llevo 22 y cada una ha sido diferente de las otras. Es una de las grandezas de esta carrera.

    Sin lugar a dudas, una carrera que no olvidarás por las experiencias vividas.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  44. Enhorabuena!!! Quintana, que sufrido Maratón y que buen final. La imagen en la foto abrazando, dos LobaKosss de los grandes, no tiene precio.

    ResponderEliminar
  45. Impresionante. Enhorabuena a los dos. Cuanta razon tienes en todo lo que dices. Si alguien sabe bien definir un maratón, ese eres tú.
    Buscaremos nuestra propia épica el proximo dia 24F.
    Un fuerte abrazo

    ResponderEliminar
  46. Enhorabuena. es mucho más satisfactorio conseguir algo cunado te ha costado tanto.
    ERES UN CRAC.
    SALUD

    ResponderEliminar
  47. Enhorabuena Gonzalo!! Aguantar tanto sufrimiento no esta al alcance de cualquiera y como se suele decir, lo que no te mata te hace mas fuerte. Seguro que el año que viene volverás con mas ganas aun ;)

    ResponderEliminar
  48. Aguantar el sufrimiento en un maratón es otro grado, enhorabuena por todo lo conseguido, por cruzar por línea de meta acompañado de Manuel, y por la gran crónica que te has currado.

    ResponderEliminar
  49. Una historia epica de un epico personaje, Gonzalo el gran Sosaku Runner!!!
    Enorme hermano, y aun asi, excelente tiempo, eres un crack!!!
    Un abrazo y felicidades!!!

    ResponderEliminar
  50. "No sabemos ganar, sabemos sufrir"...¿Y acaso eso no es ganar? ¿Superarnos no es ganar? Tu has ganado, una vez mas. Felicidades! PD: Un placer conocerte.

    ResponderEliminar
  51. Tirando de galones, de experiencia, y de donde ya no había...

    Grande Maestro, un abrazo y Enhorabuena

    ResponderEliminar
  52. Lo que separa a los maratonianos del resto de corredores, es la capacidad de sufrimiento. Los que te leemos habitualmente, ya sabíamos que no eres "del resto". El final, realmente emocionante.
    Felicidades maestro.
    Un abrazo, Klass.

    ResponderEliminar
  53. Una gran crónica! enhorabuena de nuevo, Gonzalo! no sólo por haber terminado la maratón, y eso que eres todo un referente para muchos de nosotros, sino también por lo bien que te lo tomaste. Me sorprendió mucho que tanto tu como Robaina, os lo tomáseis así de bien, después de tanta preparación, tiene que dar rabia, pero ante todo demostrasteis que soys unos campeones y que soys humildes. Felicidades! un abrazo, y a recuperarse!

    ResponderEliminar
  54. Muchísimas felicidades por la carrera y por saber aguantar ese sufrimiento. Esa sensación de acabar una maratón y poder abrazarte con un amigo es muy grande, eso no se olvida nunca. Un abrazo crack

    ResponderEliminar
  55. Enhorabuena Gonzalo, gran carrera, estas carreras creo que se recuerdan siempre, unas son importantes por la marca y otras por ser capaces de superarnos ante las adversidades. Nunca he corrido un maratón, pero está claro que por muy preparado que estés y mucha experiencia que tengas, cada carrera es un mundo.

    Geniales las fotos, chulísima la foto en meta.

    Lo dicho, enhorabuena y un placer leerte e ir aprendiendo del maestro.

    ResponderEliminar
  56. Increible Gonzalo, por unas cosas u otras, en cada maratón te superas. Enhorabuena!

    ResponderEliminar
  57. Que GRANDE, GRANDE y GRANDE eres Gonzalo. Muchísimas felicidades por tu octava gran gesta y por esta preciosa crónica que me ha hecho disfrutar de tu Maratón como si hubiera estado a tu lado.
    Ahora descansa, recupera y ponte de nuevo a la tarea a no mucho tardar que te espero en Madrid para darte un abrazo.

    Muchas felicidades.

    ResponderEliminar
  58. Muchisimas felicidades Gonzalo! Menuda carrera. Eres una maquina.

    ResponderEliminar
  59. Enhorabuena Gonzalo! leí tu crónica el día que la colgaste pero no había tenido tiempo de escribirte y mientras iba leyendo tu crónica y leía que no sabías qué sucedía lo primero que me vino a la mente fue el viento, precisamente porque ese fin de semana salí en bici y uffff el viento es el señor viento, puede hacer con nosotros lo que le de la gana, no nos queda de otra que luchar contra el aunque no consigamos el objetivo! llegaste a meta, entraste con Manuel, qué más se puede pedir! otro maratón más para las piernas, otra experiencia más, enhorabuena máquina!
    bss
    Tania

    ResponderEliminar