La hermana Marion Irvine, "the flying nun"


Llevo unos meses haciendo un curso intensivo todos los martes. Ese día no voy a trabajar y me enclaustro en un aula hasta las seis de la tarde. La semana pasada vino un profesor nuevo al que presentaron como corredor. Cuando oí aquello pensé que debía ser un tipo interesante porque viajaba mucho y debía tener anécdotas runners curiosas de sus viajes. Cuando llegó el descanso e iba a entablar conversación con él mientras tomaba un café, veo que saca un paquete de tabaco y se pone a fumar. Inmediatamente desconecté y pasé completamente del tipo. ¿Prejuicios?, no lo sé. Algo en mi cabeza me decía que un auténtico runner no fuma, que aquel tipo era un vendedor de motos que habría corrido algún 10K en su vida y probablemente alardeaba de eso.

Por alguna razón esta historia de prejuicios y tabaco me ha recordado la historia de la hermana Marion Irvine. Es una de las historias más increibles y motivadoras que conozco sobre el mundo del Running. Hace cinco años hablé ya de ella en el blog. Marion Irvine era una monja americana con sobrepeso que fumaba dos cajetillas diarias de tabaco. Era algo loquilla y poco convencional. En su vida no había hecho ningún deporte.

En 1978, con 47 años empezó a correr por una recomendación de un familiar preocupado por su salud. Pronto pudo llegar hasta los tres kilómetros corriendo. Después de iniciarse con el método ca-co (caminar correr), en algunos meses ya participaba en carreras de 5K y 10K. En su primera carrera de 15K quedó segunda entre las mujeres que participaban. Rápidamente se dió cuenta de que tenía un "don divino". 
 


En 1980 hace 3:01 en la maratón "Avenue of the Giants", tenía 50 años. El año anterior había ganado su grupo de edad con 3:11 en la Maratón de Boston. Tiene infinidad de récords en categoría 50-59. Su marca más increible sería en 1983. En este año hizo 2:51:01 en la California International Marathon, estableciendo un récord en categoría femenina +50. Tenía 54 años. Ese año se requería 2:51:16 para los trials olímpicos americanos. La hermana Irvine se había clasificado para los trials a los 54 años!

Los trials es una competición interna americana para seleccionar a los olímpicos. Estar ahí era increible para esta monja ex-fumadora de 54 años. Hizo 2:52 y quedó la 131 de las 268 jovencitas que se habían clasificado para los trials ese año. Su mejor marca en un 10K es 37:43.




A Marion Irvine se le conoce como "la monja voladora". En un libro que leí hace años se contaba que al principio en las carreras los hombres la miraban como un bicho raro porque no era común ver a muchas mujeres corriendo a principios de los 80 y mucho menos de 50 años. Pero ella les sonreía y seguía tirando hasta que los dejaba a todos con la lengua fuera.

Se hizo muy famosa en Estados Unidos, saliendo en revistas y programas de televisión. En 1993 con 63 años corrió su última carrera oficial, una Media Maratón donde hizo 1:59:53 aunque pensaba estar sobre 1:30:00. Ahí se dió cuenta que había que dejarlo, su carrera había durado 15 años.

Hoy tiene 84 años y vive plácidamente en una residencia de monjas en California. Es una activista de derechos humanos y sigue sin arrepentirse de ninguno de los días en los que salió a correr. Una historia absolutamente maravillosa que debería hacernos ver que además de que este deporte tiene un gran componente genético, nunca nunca es tarde para empezar a correr.

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14 Comentarios:

  1. Los americanos encuentran una persona peculiar, tiran cuatro fotos y sacan una historia para publicar en alguna revista, eso lo hacen muy bien. De hecho en la portada de la revista puedes ver que es del 84 y en esa época (yo aún no había nacido y a MRobaina aún los de Salomon no le daban juguetitos), en Esapaña solo estaba Cambio16 el Interviú y el Hola.

    Por las mañanas, ya sabes antes de las 7.00am, me encuentro con un machaca que va como una locomotora, eso puede ser normal, pero es que también coincido con una señora, de unos cincuenta y muchos, corre invierno-primavera-verano-otoños, raro es el día que no sale, siempre con cascos ochenteros, chandal y riñonera. No va lenta, tampoco es rápida y siempre viene de lejos así que debe de hacer un cerro de kilómeros y creemos que nunca va a carreras porque los lunes siempre corre. Jamás saluda, ni un gesto. Si fueramos americanos la hacía unas fotos y al Runners.

    ¿Alguien se acuerda de Mrob corriendo con material no-Salomon?.

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  2. Vaya, cualquiera diría que esta entrada está escrita por ti, hablando de gente mayor que aún puede hacer marcas y no están grabadas en piedra. Por un momento he ido a ver el nombre del blog, por si me hubiera confundido de autor xD.

    Estoy al 100% con RA y ya de paso con Goyo Jiménez en su monólogo "los americanos". No sabemos vender(nos).

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  3. Si te fijas bien en la segunda foto, la hermana Marion carga a la derecha, es un poco perturbador, la verdad.

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  4. Si llega a empezar a correr joven,hasta donde podría haber llegado....

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Como dice RA, muy americano todo. Creo que si a la entrada le quitamos el barniz de monja la cosa pierde. Pero claro, el rollo monja vende más. Pero claro, para ateos como yo, monja es sin más sinónimo de "profesión en grave peligro de extinción"

    Dicho lo cual, la tal Marion Irvine, quitándole el barniz de monja, se convierte en una ex-fumadora que luego hacía unos tiempacos que lo flipas. Para mi los quisiera.

    ¿Os habéis fijado que el estándar de ex-fumador que fumaba mucho es "dos cajetillas al día"? Un clásico.

    Otra entrada curiosa, un abrazo.

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  7. Hay muchos corredores anónimos, de los de la vieja escuela, que merecerían más de un reportaje.
    Yo tengo clichado a un abuelito que corre por la Diagonal, con sus pantalones cortos ochenteros rojos y una camiseta blanca de algodón. En casa lo llamamos "el runner de la Diagonal".
    Muy interesante la historia de Sor Marion.

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  8. Me encanta! me admiran historias como esta. En casa de campo me cruzo con frecuencia con un señor muy muy mayor, con una vestimenta muy particular, que sigue corriendo. Va muy despacito, hecho un ovillo, pero siempre saludando y con una sonrisa, se nota que le encanta lo que hace, y a mí me alegra infinito cruzármelo.

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  9. Quien dijo que ser monja era incompatible con correr rapido???. Solo hay que ver a Eric Liddell. Grandes marcas las de la monja, dio bastante guerra y mas llama la atencion que consiguiera sus records a los cincuentas, nos da esperanza de poder rendir aun bien a los que aun no hemos llegado a esas edades.Viva la monjita¡¡¡.Que crack. La pena es que no siguiera corriendo, se retiro un poco joven me parece a mi.
    Un abrazo.

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  10. Gran historia. Yo cada vez que me cruzo con una persona mayor corriendo me imagino una gran historia detrás, sobretodo si es mujer.
    Y de ex-fumadores está lleno el mundo runner...incluso me atrevería a decir que de no tan ex...Nos sorprenderiamos

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  11. A que llamamos una persona mayor... pues yo tengo 53años y en la ultima ultra los jovenes caian como moscas.. creo que influye mucho la ilusion y el sacrificio que ponga cada uno en todas las facetas de la vida.

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  12. No digo que tengamos que aprender de los americanos en todo, pero somos lo opuesto, ellos crean mitos, algunos de papel, nosotros los destruimos, algunos de carne y hueso. A mi estas historias me ponen, quizá sea un poco moñas.

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  13. No conocía la historia, pero más allá de las marcas me quedo con que nunca es tarde para cambiar de hábitos y recuperar buenas formas de vida. Hay mucha gente que quiere pero piensa que ya pasó su momento. Me la apunto para contársela a algún amigo cercano....

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  14. Un amigo mio tras pasar varios años en Inglaterra, al volver y quedar para una comida me dijo "Los ingleses tienen piedras con una marca que dice que es de una bala de una batalla de hace menos de 300 años y te cobran para verlo, nosotros tenemos aquí en Cádiz piedras con historia de más de 2000 años y nos meamos en ellas"

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