Carrera nocturna ciudad de Guía 2015: Mi crónica


Este fin de semana corrí la carrera nocturna Ciudad de Guía, un trail pequeño y nocturno que ponía colofón a mi temporada de haz-lo-que-te-da-la-gana antes de comenzar la preparación específica para la Maratón de Valencia.

Tenía ganas de probar lo que era un trail nocturno. Me encanta correr por la noche, la carrera coincidía con mi hora habitual de entrenos entre semana (9 PM) y quería probar la experiencia. Nunca antes había corrido con un frontal, así que este era un buen lugar para estrenarme.

Carrera con 110 finishers, los dorsales se recogían justo antes de la carrera. Llegada y recogida de dorsal muy fácil y a una terraza a tomar un café. 


Con Silvia, Jose y Abraham esperando el comienzo
  
 A pesar de lo modesto de la carrera por el número de finishers, todos los detalles estaban bien cuidados: señalización, bolsa del corredor, cronometraje electrónico, avituallamientos surtidos, voluntarios en todos los puntos clave, plato de pasta al terminar. Sin diferencias en relación a carreras más grandes, lo que indica que a veces en este mundo uno se guía por las modas para inscribirse cuando hay otras carreras también muy recomendables. Esta es una de ellas. Sólo necesita un poco más de promoción para crecer.

La carrera empieza puntual, a las 9 aún hay luz y mientras esta dura voy cómodo en las primeras subidas. La noche está fresca, ideal para correr. Una media hora más tarde ya es obligado encender el frontal. Con la llegada de la oscuridad comienzan mis problemas. Mi miopía se multiplica por cuatro por la noche y las tres dimensiones habituales comienzan a ser dos.


Salida
Me encanta la sensación de correr por la noche, ese componente de "aventura" que tienen las carreras de trail se ve acrecentado. La carrera se estira y ya voy solo viendo algunas luces delante y atrás. Se forma un efecto túnel y llegas a sentir cierta conexión con la naturaleza. Es una sensación muy placentera.

Pero a pesar de todo, no veo bien. A mi prudencia habitual en las bajadas se suma esa multiplicación de la miopía con la oscuridad y el ritmo es bastante trotón. En las bajadas intento ir sobre seguro, nada de dejarme caer y bajar a cuchillo. 

Las piedras y obstáculos han perdido la tercera dimensión, el volumen desaparece y me cuesta a veces saber la verdadera altura de una piedra, veo en dos dimensiones. A ratos pienso que tengo bastantes papeletas para caerme, así que bajo el ritmo. Pienso que si me caigo que sea una "caida de ambulatorio" y no "caida de hospital", poco me importa quedar más arriba o más abajo en esta carrera. No es mi guerra.

Sobre el kilómetro 14, cuando sólo quedaban tres kilómetros para terminar y coincidiendo con una zona sencilla y poco técnica, una piedra me hace tropezar y me manda al suelo. Pongo la mano pero no llego a amortiguar el golpe, y arrastro el codo y antebrazo por el terreno pedregoso. Algunos cortes y algo de sangre que llega desde el codo a la muñeca. Tengo que parar unos minutos para echarme agua y limpiar la herida. Continúo.


A partir de aquí los últimos tres kilómetros desciendo al trote. Una segunda caida me daría la puntilla y no quiero riesgos. Pronto estoy ya en zona de casas y al entrar en asfalto quedo más tranquilo. Dos horas y once minutos que los doy por buenos.

Me ha gustado la carrera, bien organizada, con cariño y cubriendo todos los detalles imprescindibles a pesar de tener sólo un centenar de finishers. Me ha encantado correr por la noche, eso sí, soy consciente de mis debilidades especialmente el ver bastante mal. A pesar de la caida, seguro repetiré. Ahora comienzan unos meses alejados del trail, llega su Majestad La Maratón.

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CONVERSATION

9 Comentarios:

  1. Me alegró verlos a dos!!! Desde luego que las carreras no tan populares son una gozada!!! Me gustó la crónica... Nos vemos en la quedada beer... saludos

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  2. Me alegro de que hayas disfrutado tu última carrera, antes de dedicarte en cuerpo y alma al maratón de Valencia.
    En trail hay que doblar la atención, las caídas son más comunes que en asfalto y dejan mal sabor. Eres fuerte y ese raspón será pasado muy pronto, pero la experiencia te ayudará en el siguiente trail nocturno.
    Un abrazo

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  3. Heridas de guerra... espero que no sean nada, me he dejado codos, rodillas y uñas en el monte, pero por suerte, sin secuelas ;)

    Mucho ánimo en esta nueva fase, que es más lo tuyo =)

    ¡Un saludo!

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  4. Quitando las caídas se nota que lo has pasado muy muy bien. Comparto contigo esa conexión con la naturaleza de la que hablas al correr de noche aunque como soy miedosa no puedo hacerlo sola, jeje. Bueno, pues a dejar de hacer lo que te dé la gana y a ponerse las pilas, aunque en el fondo sabemos que estas deseando empezar a exprimirte, eres incorregible. Un besote y ánimo!

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  5. Buena experiencia la tuya.
    A mi también me pasa eso de las 2D corriendo de noche,pero yo calculo un poco mejor que tú,jejeje No sé si por estar más habituado al trail o igual tengo menos dioptrias como tú,no lo sé. De todas formas, espero que no sea nada eso del brazo.

    Buena suerte en tu Camino a Valencia!

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  6. Yo también me caigo en las zonas mas sencillas, se conoce que se agota nuestra concentración en las partes difíciles. Mucho animo con esa preparación.

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  7. Un trail sin una caída de Sosaku es como una cerveza sin espuma!

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  8. Lo importante es disfrutar. Las heridas de la batalla, se curan. Saludos.

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  9. (había contestado hace unos días pero se ve que no le dí al "publicar" :-) )

    Decía, que quizás deberías ponerte lentes de contacto blandas. Lo que hay hoy en día (desechables diarias) de hidrogel con un 60% de agua, es como no llevar nada. Filtro UV, vista perfecta e incluso con ajuste para miopía y presbicia simultáneamente. Ya sé que para los que no habéis utilizado lentillas se puede hacer duro. Pero duro fue los que empezamos con lestes duras hace 30 años. Lo de hoy es como correr una prueba con tu hijo en la fiesta fin de curso del colegio. Yo sólo utilizo ya las lentillas para deporte al aire libre. Y eso de que hagas pruebas con tus compañeros de escapada y te des cuenta que eres el que mejor ve con diferencia -porque con los años todo el mundo tiene una pequeña pérdida- pues es la leche. E incluso para conducir cuando recorro la península. Vista perfecta. Hazme caso, prueba las lentes de contacto desechables de hoy en día. Un saludo.

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